El Mesías, esperanza para el futuro (parte 12).

Titulo: “El Mesías, esperanza para el futuro” (parte 12).

Autor: Hal Lindsey
  Nº: PE892

Jesús predijo su muerte venidera.

El habló de ser traicionado por un amigo, y le dio a Judas el “pan mojado”, que normalmente se daba solamente al invitado más honorable de la cena.


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“El Mesías, esperanza para el futuro” (parte 12).

Estimado amigo, me alegro tener esta oportunidad de poder seguir con este estudio bíblico. El tema de hoy es: “LA PROFECIA DE LA TRAICION”.

Como éste es el décimo programa bajo el título: “El Mesías, esperanza para el futuro”, me gustaría hacer un breve resumen de los puntos ya tratados. Y además, siempre contamos con más audiencia, y queremos que los amigos nuevos puedan encontrar la “conexión” de este estudio bíblico.

Las credenciales presentadas a los seguidores de Jesús, el Mesías, cuando anduvo en la tierra que verificaban que él era el Mesías, fueron las profecías cumplidas en su vida. Y las son hoy en día también. Usted puede preguntar ¿de donde sacó eso, cómo lo sabe con tanta seguridad? Le respondemos: de la Biblia.

La exclusividad de la Biblia es que ha sido cien por ciento precisa en cada profecía cumplida hasta la fecha.

Uno de los caracteres de Dios es la fidelidad, y por eso todas las promesas se han cumplido o se cumplirán según el propósito y plan perfecto de Dios.

Algunos ejemplos de lo que hemos estudiado son: 

– la simiente de la mujer

– la profecía del hijo más importante de David

– un profeta como Moisés

– nacido en Belén

– nacido de una virgen

– una voz en el desierto

– la unción del espíritu

– milagros de sanidad

– la presentación oficial del Mesías.

Permítame todavía subrayar algunas aparentes contradicciones, en cuanto al Mesías, Jesucristo.

– Por un lado era alguien que vendría como rey conquistador, que restauraría a los judíos a su tierra y reinaría en paz sobre todo el mundo, y por otro lado era una figura mesiánica que se mostraría humilde y sufridora, soportando los pecados de la gente e intercediendo por ellos ante Dios. En otras palabras, él experimentaría tanto la exaltación como la humillación.

– Otro punto de aparente contradicción es el de si el Mesías sería un ser humano de extraordinarios poderes y habilidades o si sería, de hecho, Dios mismo. Muchas profecías hablan de él como de ambas cosas.

Estas aparentes contradicciones, se basan en la realidad de que muchos no podian ver la diferencia entre la primera y la segunda venida del Mesías.

Además quiero subrayar el Refrescante Llamado de Jesús

Hubieron muchas cosas que hicieron a Jesús único y atrajeron a las multitudes de su época. Sus milagros no tenían parecido a nada que la gente hubiera visto antes. Su filosofía de que ellos debían hacer el bien a sus enemigos era algo nuevo a sus oídos. Toda su perspectiva sobre la idea de adorar y servir a Dios era diferente a cosa alguna que les hubiera sido enseñada.

Volvemos ahora al tema de hoy, “LA PROFECIA DE LA TRAICION”.

Quiero leer para usted el versículo 9 del Salmo 41. Dice así: 

“Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.”

¿Y que había pasado entonces en esta última cena del Señor Jesús con sus discípulos? Lo leemos en Juan 13:18,21,26: 

“No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura; El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.

Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.

Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. “

En el calendario religioso de Israel, la fiesta de la Pascua ha sido una de las celebraciones más importantes en su historia nacional. Por más de 2700 años, ha sido un festival anual continuo que conmemora la liberación del pueblo de Israel de la cautividad en Egipto. Cada judío que podía hacerlo intentaba llegar a Jerusalén, al templo mismo, para la celebración de la Pascua. Josefo, el historiador judío, estimó que en el año 65 D.C., apenas cinco años antes de que el segundo templo (el de los días de Jesús) fuera destruido por Tito, más de tres millones de judíos estuvieron en Jerusalén para celebrar la Pascua.

Las festividades de la Pascua tomaban un total de siete días, pero siempre comenzaban con la comida tradicional de la primera noche, en la cual cada familia tomaba un cordero y lo mataba, esparcía su sangre en el marco de la puerta, y entonces lo comían con pan sin levadura y hierbas amargas.

Esta comida es llamada Seder hoy en día y, Jesús, durante la última semana de su vida, comió esta cena tradicional con sus discípulos para prepararlos para su muerte cercana. Debido a que fue su última comida de Pascua, el Nuevo Testamento lo llama “la última cena”.

Jesús Predijo Su Muerte Venidera

En varias ocasiones, durante su ministerio, Jesús habló claramente a sus discípulos acerca de los eventos que clausurarían su carrera terrenal y lo llevarían a la muerte. En un momento dijo: “El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día. Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle” (Marcos 9:31,32).

Ahora, en la cena de Pascua, les explicaría en detalle lo que había predicho antes acerca de la traición y su muerte venidera. Él dijo: “Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy (el Mesías)” (Juan 13:19). En otras palabras, él estaba arriesgando toda su credibilidad mesiánica, pues ella dependería de si se levantaría de los muertos al tercer día como lo estaba prediciendo.

Traicionado por un Amigo

Naturalmente, el clima durante la última cena no era tan alegre como pudo haber sido en otras celebraciones de Pascua. Ellos estaban entristecidos porque Jesús sentía que le iban a matar. Todos ellos habían vivido con una cierta proporción de peligro tan sólo por ser uno de sus discípulos, pero era algo bastante diferente que Jesús dijera con certeza que en pocos días definitivamente iba a ser muerto.

Sin embargo, el impacto mayor lo tuvieron cuando, sentados a la mesa, Jesús Escritura; El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar (Salmo 41:9)…Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar” (Juan 13:18,21). Jesús estaba revelando aquí que la profecía hecha hacía más de 1000 años, en el Salmo 41:9, acerca de un amigo del rey David que lo traicionaría en una comida, sucedería en realidad con él (Jesús) confirmándola, por lo tanto, como una profecía mesiánica.

En ese momento, Juan le preguntó, de manera privada, a Jesús quién sería el que lo traicionaría. Jesús le dijo que era aquel a quien le daba el “pan mojado.” Esto debe haber aturdido a Juan, porque el pan mojado, el cual consistía en la mejor parte del cordero de Pascua y un trozo de pan sin levadura con hierbas, era dado tan sólo alinvitado más honorablede la cena.

En esta demostración de gracia, podemos ver que Jesús amó hasta el final a Judas, quien le traicionaría. Este gesto de honrarle fue el último intento de conquistar su corazón y hacer que se arrepintiera, poniendo su confianza en Jesús como el Mesías. Esta predicción de la traición de Judas, también muestra que Jesús sabía lo que sucedería pero que no hizo nada para impedirlo. El sabía que era parte del plan de su Padre para la redención de Israel y de toda la humanidad.

El Mesías, esperanza para el futuro (parte 11).
El Mesías, esperanza para el futuro (parte 13).

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