El Gran Cambio (2ª parte)

El Gran Cambio 
(2ª parte)

Autor: Norbert Lieth

  Hoy en día, nuestro mundo se caracteriza por cambios radicales, actos violentos, terrorismo, revoluciones, manifestaciones, sublevaciones y liberalidad. En la historia reciente se sucedieron diversos y grandes momentos cruciales. La Biblia habla de un cambio que caracterizará a la sociedad en los últimos días. Puede que lo mencionado ya sea parte de eso.


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PE1981 – Estudio Bíblico
El Gran Cambio (2ª parte)



Estimados amigos oyentes, a continuación, queremos estudiar las 18 señales de 2 Timoteo 3:1 al 6, que describen a la sociedad de los postreros días.Porque habrá hombres…nos dice la Palabra, y allí comienza a enumerar las distintas características: 

En primer lugar:Egoístas.Otras traducciones dicen: “que se aman a sí mismos”, es decir, egocéntricos, o que se codician “… a sí mismos en forma viciosa”. Esto quiere decir que el ser humano está en el centro. Un profesional explicó: “La máxima superior en el psicoanálisis es: la autorrealización y la autonomía.”

Otro ejemplo de esto son los concursos de talentos, que actualmente siempre están presentes.Mundo Onlineinforma: “Los castings desencadenan el culto de la auto-presentación permanente… la auto-escenificación y el afán de aparecer en público… La sociedad del casting ya hace mucho que no se presenta sólo en la televisión. En el mundo profesional, en las redes sociales de Internet y en el entorno privado, muchas personas, según los expertos, ejercen una auto-escenificación… se presentan a concursos de talentos … como, por ejemplo, ‘Alemania busca la super-estrella’. Todo esto, según opina el científico de los medios de comunicación Bernhard Pörksen, de Tübingen, Alemania, son señales importantes de un cambio social. El casting ya se ha convertido en una forma de vida, en la cual el individuo constantemente tiene que ponerse en escena. La lucha por la atención pública, hace mucho ya que no se limita a los prominentes y a los profesionales de los medios de comunicación, sigue diciendo Pörksen. Aun la federación de la industria de la construcción de Baviera, para sus solicitudes de empleo aprovecha el ‘ConstructionCamp’, programa en el cual tres candidatos pelean por un trabajo. Entretanto, ha surgido ‘un culto de auto-representación permanente’, impulsado por la televisión y el Internet. Miles suben sus fotos y videos en las redes sociales y en su propia página web. Como consecuencia, Pörksen ve una transformación en la cual se sospecha que cada persona ya sólo se escenifica a sí misma.”

En segundo lugar, habrá también hombres:Avaros.La forma de pensar en lo material destituye los valores espirituales.“… el rico responde durezas”(nos dice Prov. 18:23). Esto es significativo: el dinero puede corromper el carácter. ¿No es verdad que la crisis del euro, los bancos y las deudas (y todo lo que se relaciona con ello) enfatizan claramente esta verdad bíblica? Se habla de un comercio sin fundamento moral, donde supuestamente no hay ningún culpable, pero muchas víctimas.

Ya no se trata sólo de una crisis financiera, sino de una crisis de valores. Los estados se meten en deudas horrendas para financiar el consumo, porque nadie está dispuesto a renunciar a nada. “El alemán trabaja mil horas anuales menos que el coreano del sur, pero, sin embargo, se encuentra consistentemente sentado en los consultorios médicos, a lo que le invita un sistema de salud inflado”, escribe Thomas Lachenmaier, y cita al historiador científico Niall Ferguson.

En una disertación, el Ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble, dijo acertadamente: “¿Estamos demasiado satisfechos como para pensar en Dios?… Una de las causas de la crisis de los bancos y, más adelante, de la economía de estados enteros, con lo que nos vemos confrontados desde el 2008, fue la codicia sin límite de ganancias cada vez más altas en los mercados capitales. Por exitoso que sea el modelo de la economía de mercado – y nadie puede exigir seriamente su abolición – se basa tanto en mecanismos que, sino no son controlados y limitados, producen, en todo el sentido de la palabra, consecuencias inhumanas. La ilimitada búsqueda de ganancias, para lo que no existe un punto final automático, la creación de cada vez más necesidades nuevas en la sociedad de consumo y la explotación abusiva de los recursos naturales disponibles en la tierra, todo eso lleva a condiciones que amenazan el bienestar humano, e incluso la supervivencia humana.… Si la Unión Europea, y especialmente la zona europea, bajo la presión de los mercados financieros, ha llegado a los límites de su capacidad de carga, esto también tiene que ver con los excesos humanos…”

En tercer lugar, también habrá hombres:Vanagloriosos.Esto significa: fanfarrones, presumidos, exagerados, engreídos (pensemos en los políticos de la actualidad, los nuevos ricos o los raperos).

En cuarto lugar, también habrá hombres:Soberbios.Es decir: arrogantes. La persona se sobrepone a todos los límites morales, éticos y sociales.

En quinto lugar, también habrá hombres:Blasfemos, maldicientes. Las personas se enaltecen a sí mismos al menospreciar a otros. Sus vituperios se dirigen contra Dios y contra la gente, contra políticos, gobiernos y contra el cristianismo. En los cabarets y las comedias, por ejemplo, los políticos son ridiculizados, burlados y blasfemados, y los valores cristianos son pisoteados.

En sexto lugar, habrá hombres:Desobedientes a los padres(es decir, niegan la obediencia). Esto no sólo se refiere a que los niños se niegan a obedecer y se rebelan contra los padres, sino que se trata de un sistema apocalíptico amplio y corrompido. La familia, la célula más pequeña del estado, es atacada. Se le quita el poder a los padres. Los valores que fomentan la convivencia en familia y sociedad son abandonados o devaluados. Se desprecia a Dios, a la familia y al prójimo.

En séptimo lugar, habrá hombres:Ingratos. La gente toma todo como logro propio y ganancia propia. Miran atrás, a los tiempos antiguos, con desprecio. Los gerentes jóvenes, sin escrúpulos, despiden a los empleados mayores de edad. Los empleados que hace algunos años atrás aun recibían premios por su fidelidad y lealtad, ahora deben abandonar sus lugares.

En octavo lugar, habrá hombres:Impíos, infames, irreverentes. Ya nada es sagrado para la gente. Ya no se respetan los parámetros divinos, las leyes estatales, las directivas sociales, no hay respeto por la familia, por la vida aún no nacida, ni por la vejez. Por eso, no se retrocede ante nada infame: ni ante el aborto ni la eutanasia.

En noveno lugar, habrá hombres:Sin afecto natural, desalmados, sin sentimientos.Éste es el cumplimiento de Mateo 24:12: “Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.”

En décimo lugar, habrá hombres:Implacables, sin fidelidad. Ya no se quieren compromisos, por eso también se prefiere el matrimonio sin libreta. Eso tiene sus consecuencias en las cosas chicas y en las grandes, en las discusiones familiares (divorcios), en el vecindario, en las manifestaciones de protesta, en la falta de disposición a perdonar de las diversas naciones entre sí. Falta el amor al prójimo, y la disposición al cambio y a la integración.

El tiempo se nos acaba, así que continuaremos con la undécima característica en el próximo programa. ¡Hasta entonces, y mi deseo de la más rica bendición para cada una de sus vidas!

 

El Gran Cambio (1ª parte)
El Gran Cambio (3ª parte)

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