El camino hacia la perfección – el camino en el amor (parte 2).

Titulo: “El camino hacia la perfección – el camino en el amor” (parte 2).

Autor: Wim Malgo 
Nº: PE856
Locutor: Gerardo Rodríguez

La llave de oro para la comprensión de las cosas espirituales no es el entendimiento, sino la obediencia.

¡El andar en el amor no significa otra cosa que seguir al Cordero por dondequiera que va!A través tuyo, Dios quiere señalar a Jesucristo y así revelar a tu entorno Su insondable amor.


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“El camino hacia la perfección – el camino en el amor” (parte 2).

Estimado amigo, una y otra vez, el Espíritu Santo dirige nuestra atención a Jesús, la prueba viva del amor de Dios hacia nosotros: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros'' (Ro. 5:8). Cuando José, el hijo preferido de Jacob, fue vendido, por sus envidiosos hermanos, a una caravana que viajaba para Egipto, él ciertamente no podía imaginar que Dios sólo tenía propósitos buenos y llenos de amor para con él. Pero en José, el cual fue vendido por Judá, por 20 piezas de plata, a los ismaelitas, Dios proyectó a Jesucristo el cual fue vendido por Judas, cientos de años más tarde, por 30 piezas de plata. ¡Qué profundo misterio profético!: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna''.

¡Y ahora, después de la venida de Jesucristo, Dios quiere lograr lo mismo en tu vida, por medio de tu sí a Sus caminos difíciles! A través de ti quiere señalar a Jesucristo y así revelar a tu entorno Su insondable amor. Es lo que quería decir Pablo cuando exclamó en Gálatas 4:19: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros''.

El quería decir, con esto, que llegáramos a ser uno con Jesucristo de tal manera que aceptáramos, de buena voluntad, con quietud y alegría, cada camino por el cual nos iba a conducir, para que se revelara Su amor. Debido a nuestra naturaleza, no queremos dejarnos unir con Dios por Jesucristo. Pero, entonces, quedamos estancados en nuestro miope “¿por qué?'' y no notamos que el eterno Dios, en Su gran amor, quiere manifestarse a nosotros precisamente a través de los sufrimientos de Jesucristo. ¡Justamente en nuestra tribulación, El revela Su gloria! Lo reconoció Pablo cuando dijo en 2. Corintios 4:16-18: “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas''.

Caminar en el amor es andar como El anduvo

¡El andar en el amor no significa otra cosa que seguir al Cordero por dondequiera que vaya! Pero el hombre natural no quiere esto. Tampoco Pedro, el más celoso y apasionado entre los discípulos, quería esto. Pues cuando el acompañó a Jesús al Gólgota, “le seguía de lejos''. ¡Hay muchas cosas que Dios permite en tu vida y que tú no entiendes, pero tampoco necesitas entenderlas! La llave de oro para la comprensión de las cosas espirituales, no es el entendimiento, sino la obediencia. La capacidad de discernimiento en el mundo espiritual nunca se obtiene por la razón. Sin embargo, en el mundo experimental es así: Cuando alguien busca conocimientos científicos, su guía es la curiosidad de la razón. Pero cuando quiere entender lo que Jesucristo enseña, sólo podrá llegar allí a través de la obediencia.

Cuando alguna cosa en el ámbito espiritual nos parece oscura, es porque no queremos hacer algo. La oscuridad en el ámbito de la razón viene por falta de conocimiento. Sin embargo, la oscuridad en los asuntos espirituales viene de que no queremos obedecer en cierto punto. Por eso, tu alma permanece en una lóbrega oscuridad. Pensemos una vez más en José: ¡se encontraba en la esclavitud egipcia, pero el Señor estaba con él! El resistió enérgicamente la tentación por la mujer de Potifar y, como resultado de su obediencia, siendo inocente, fue arrojado a la cárcel. ¿Qué habrá pasado por la cabeza del joven? Se habrá preguntado mil veces: ¿Por qué el Señor me guía por un camino tan difícil? Entonces, cierto día, apareció un destello de esperanza: dos altos oficiales de Faraón también fueron puestos en prisión. Lo que entonces sucedió, lo leemos en Génesis 40:1-23: 

“Aconteció después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de Egipto. Y se enojó Faraón contra sus dos oficiales, contra el jefe de los coperos y contra el jefe de los panaderos, y los puso en prisión en la casa del capitán de la guardia, en la cárcel donde José estaba preso. Y el capitán de la guardia encargó de ellos a José, y él les servía; y estuvieron días en la prisión. Y ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, tuvieron un sueño, cada uno su propio sueño en una misma noche, cada uno con su propio significado. Vino a ellos José por la mañana, y los miró, y he aquí que estaban tristes. Y él preguntó a aquellos oficiales de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? Ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora. Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas. Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón. Y le dijo José: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días. Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero. Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa. Porque fui hurtado de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me pusiesen en la cárcel. Viendo el jefe de los panaderos que había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza. En el canastillo más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza. Entonces respondió José, y dijo: Esta es su interpretación: Los tres canastillos tres días son. Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti. Al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, el rey hizo banquete a todos sus sirvientes; y alzó la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los panaderos, entre sus servidores. E hizo volver a su oficio al jefe de los coperos, y dio éste la copa en mano de Faraón. Mas hizo ahorcar al jefe de los panaderos, como lo había interpretado José. Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.''

¿Cuánto tiempo tuvo que esperar, aún, José en esta prisión? ¡Dos años enteros! ¿Y, recuerde lo que hemos dicho anteriormente? ¡Justamente en nuestra tribulación, El revela Su gloria!

El camino hacia la perfección - el camino en el amor (parte 1).
El camino hacia la perfección - el camino en el amor (parte 3).

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