Cuando un Hijo es muy Diferente

Cuando un Hijo es muy Diferente

Una mamá y un papá esperan con mucha expectativa la llegada de su segundo retoño… A medida de que él va creciendo, se ven actitudes y formas de actuar no del todo “normales” o predecibles… Susana comparte: Dios siempre está a nuestro lado y nos da promesas en su Palabra, no debemos de desanimarnos, tenemos que confiar en El. Para DIOS NO HAY NADA IMPOSIBLE


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EA413 – Entre Amigas – Cuando un Hijo es muy Diferente



Receta: Masitas Secas para el té


Entrevista con Susana Viojo

Sandra: Y ha llegado el momento de la invitada, y en este caso es una mujer, invitada en el día de hoy para poder compartir con nosotros esta entrevista, estos 15 minutitos de entrevista para, bueno, ofrecer para ustedes temas diferentes, ayuda, yo que se, un rato ameno, juntas, como venimos haciéndolo, un pedacito dentro de los 30 minutos que dedicamos a una invitada especial. En este caso nos acompaña Susana Viojo, y queremos darle la bienvenida. Esa es una querida hermana cristiana que hace muchos años tuve el gusto de conocer, y bueno, decirte que te sientas como en casa. ¿Susanas cómo estas?

Susana: Muy bien saludo a todos los que están allí del otro lado, y un privilegio también compartir contigo este tiempo.

Sandra: Hace poquito tiempo en nuestro país de escuché en una radio, de la capital de nuestro país y dije: que bien hace radio Susana, vamos a tener que invitarla porque tiene un don especial para comunicarse. Susana, en este caso invitándote para que cuentes en parte, tu testimonio. Sos madre de dos hijos preciosos y hoy vamos a contarles a las oyentes, que tal vez algunas de ellas sean mamás, y digan situaciones similares a las tuyas, en este caso, hoy vamos a hablar de marcos en especial, uno de tus hijos, que bueno uno a veces se prepara como mama para el nacimiento, y todas esas cosas, no se todo eso, y después de repente tiene un hijo con características especiales, cuéntanos un poquito.

Susana: Así es. Bueno en primer lugar de privilegio es ser madre, en caso soy madre de dos hijos, Belén que tiene hoy 23 años y Marcos que tiene 19. Y como bien decías toda a la preparación del embarazo, todo lo que sentimos como mamá, que va unido a la alegría, y a veces a algunos temores es sentimos en el embarazo, normales. Y transitamos allí un embarazo con expectativas, y yo recuerdo que uno puede saber el sexo, teníamos una hija, y venía el varón, y ya teníamos el nombre y todo lo demás, y así fue que tuvimos a Marcos, su nacimiento fue normal, esperado pero a partir del momento en que él empezó a crecer algunas cosas no eran lo que normalmente se prevén y allí fue que nos dimos cuenta que Marcos no era como un chico normal, si se puede decir, si no que era un chico especial. Y como chico especial empezó a requerir de nosotros mayor atención, mayor dedicación y comenzó la gran travesía. Uno se prepara para lo que podríamos decir “normalidad” por qué quién puede decir que es normal, normal, todos tenemos alguna cosita allí para prestarle atención en algún momento de nuestra vida, pero en el caso de Marcos había que prestarle atención a varias cosas. Y bueno, uno tiene que remontarse 19 años atrás, y hay muchas cosas que uno puede rescatar en esta travesía de ser madre, y de ser padre. El nuestro caso tengo también el privilegio de tener un esposo, y una hija que han sido también columnas en nuestra familia para transitar mucha veces caminos difíciles y caminos de incertidumbre. Porque cuando un maestro, alguna profesora que dice: bueno, Marcos va a necesitar ayuda en tal o cual área es como una luz que es te prende y uno empieza a preguntar ¿Por qué? aún que uno ya se da cuenta que no es lo que uno estaba acostumbrado a ver en este caso con el primer hijo. Pero bueno, transitamos en los primeros años con ayuda yendo a especialistas, tratando de golpear todas las puertas, creo que como padres, te pasan dos cosas, no se si no es querer ver la realidad pero en otro caso fue pelear por esa realidad que nos tocó vivir.

Sandra: Tratar de mejorar la situación, lo más posible.

Susana: Tratar de mejorarla, y uno comienza desde muy chico, con tratamientos especiales, y todo es un esfuerzo. A veces la gente me pregunta ¿cómo hicieron?, ¿cómo han hecho para transitar? y bueno, se hace camino al andar, uno no se sienta a pensar sino que te levantaras de mañana y decís: hoy hay que hacer tal y tal cosa y emprendemos el día en nuestro caso, como cristianos, encomendando el día al Señor creyendo que él tiene control de antemano de todo lo que está sucediendo, igual podemos decir que nunca es fácil.

Sandra: Pero valla ayuda, que bueno que es tener un Dios que además conocía a Marcos desde un principio, sabía cómo iba a ser Marcos y lo ama igual, y lo ama como todos nosotros.

Susana: Y sobre todo el ser protector porque uno como padre haces y haces, y te esforzadas, pero hay un tiempo en donde vos ya lo estás ahí para cuidarlo, ya será en un instituto, ya sea en una escuela, y qué bueno es tener esa certeza, de allí el Señor está.

Sandra: Susana, cuéntanos un poquito de cómo se dieron cuenta, o qué cosas empezaban a suceder en Marcos parque ustedes prestaron más atención. Porque a lo mejor, bueno, seguramente ahora todas las madres comenzamos a observar a los hijos a ver si no hacen algo diferente también con preocupación pero es bueno estar atentas.

Susana: Si bien desde el nacimiento habían algunas cosas que venían como más lento siempre cuando uno va al pediatra, allí en el control, si bien el médico es el primero en notar alguna cosa, muchas veces somos las mamás que estamos mucho tiempo con nuestros hijos, y le decimos ¿no le parece que ya a esta altura debería caminar, no le parece que tendría que sentarse, o lo veo un poco cabezón?, o bueno, esas cosas que a veces como mamás notamos. Todo se podría decir que estaba dentro de la normalidad, de una normalidad tardía, se sentó más tarde, camino más tarde y el habla no aparecía, esas eran unas de las preocupaciones mayores. También si bien ésta ese dicho popular que los varones como hablar menos y nosotras a veces comienzan a hablar más tarde, y ya era una época donde él tendría que haber comenzado a decir algunas palabras y aparecieron algunas palabras pero no eran claras, lo quiso que tuviéramos que asistir foniatría, bueno siempre con alguna ayuda. Pero lo puntual fue a los cuatro años y poquito, donde por alguna razón se comenzó a aislar, empezó a no comunicarse de ninguna manera, a mirar un objeto como un picaporte, con un interés desmedido, y bueno, eso fue algo como que marcó, algo pasó y allí es donde uno se empezó a poner un poquito más nervioso y recurrimos a una entrevista con una psiquiatra, la cual nos dijo que estaba comenzando a tener conductas autistas y que esas conductas podrían o no querer decir algo que tal vez a futuro, podría mejorarse o no. Y allí comenzamos el otro cambio un camino de mayor preocupación, porque ya había un diagnóstico, si bien no era un diagnóstico muy claro pero era un diagnóstico que iba a preocupar y allí comienza un camino donde te dicen: habrá que pensar en conseguir una pensión para ayudarlo, y habrá que pensar en una escuela especial habrá que pensar que tal vez un día no pueda vivir más con ustedes, y bueno había que pensar muchas cosas y todas que son muy fuertes. Y hemos aprendido también a través de la palabra del Señor a tal vez no adelantarnos demasiado en el futuro por qué bien dice él Señor que: basta a cada día su propio afán.

Sandra: Sí, cada día, paso a paso y disfrutar cada día, cada posibilidad que tienen de verlo, ahora que no están con él en casa, y disfrutar cada oportunidad, cada cosa al máximo.

Susana: Y algo que tales muchas mamás, o no mamás, o abuelas, que también las abuelas siempre están muy alerta a lo que pasa, recibimos llamados de alguna abuela que dice: me parece que mi hija no se da cuenta pero hay algo, ¿cómo era el hijo de ustedes?, y uno puede aportar. También hay cosas lindas, porque uno disfruta, cada logro, se podría decir mayor que cuando el logro se da naturalmente, porque hay un esfuerzo…

Sandra: … es una conquista….

Susana: … hay una respuesta a la oración, ahí un esfuerzo que toda la familia hace entonces hay un logro y todos lo disfrutamos.

Sandra: Bueno, así que ahora Marcos en este momento no está con ustedes, ¿Está en un hogar, en un lugar especial?

Susana: En este momento no está con nosotros, porque como dice de alguna manera lo que los médicos diagnosticaban hay un momento en la adolescencia sobre todo, para todos los papás se nos complica, y teniendo un hijo especial se complica un poco más, y era muy difícil ya la situación, sostenerla y él en este momento está en un lugar, lo podemos ver dos veces por mes, pero con la certeza en primer lugar de que él Señor está allí cuidándolo y también hay personas que se dedican a cuidarlo.

Sandra: ¿Y cuando ustedes lo ven, él se vincula, los reconoce?

Susana: Muy contento siempre es una alegría vernos, él sabe bien quién es cada uno de nuestra familia, nos nombra, si bien su vocabulario es pobre cuando quiere algo tiene maneras de hacértelo notar, y cuando se enoja también pero ni qué hablar de que es un deleite disfrutarlo y bueno, saber que él es nuestro hijo y él forma parte de nuestra familia el deseo sería que estuviera con nosotros, pero bueno, no ha sido posible poder mantener esa situación, no perdemos la esperanza de que lleve pueda mejorar también sus conductas y bueno, Dios sabe, hoy está en un lugar está bien asistido y allí vamos de visita a lo que sería su casa.

Sandra: Estamos conversando en este programa con Susana Viojo, realmente una experiencia muy interesante, muy dura por un lado muy gratificante por el otro ser mamá de Marcos, y también sos una madre y bueno, para ver el sería toda una experiencia, contar ella como hermana, como vivió todo este proceso de Marcos. Pero que quería preguntar por esto de la esperanza, ¿a dónde aferrarse cuando hay situaciones así? a veces las mamás nos ahogamos en un vaso de agua y Dios nos está mostrando la salida.

Susana: En verdad, hay cosas que nosotros sin duda no podemos cambiar aún con esfuerzo, como compartía antes, podemos censurar, podemos cooperar y porque no decirlo, muchas veces tener logros y triunfar en ciertas áreas pero hay cosas que nosotros realmente vemos que somos tan débiles, tan impotentes y que necesitamos a alguien que nos pueda ayudar. Y es un privilegio para aquellos que conocemos a Dios, lo conocemos como nuestro Señor, que sabemos que no hay nada imposible para Dios poder tenerlo allí anulado nuestro como nuestro auxilio, nuestro socorro y no hay nadie que pueda estar 24 horas con uno, si bien doy gracias a Dios que tengo un esposo, el tengo padres y que tengo a mi hija que han sido sostén realmente en lo emocional, en lo físico, hay áreas en tu corazón que sólo las de el Señor, y cuando a mí me preguntan, ¿bueno como manejaste esto? en primer lugar siempre digo que es algo que sin duda ninguno de nosotros hubiera elegido pero que hacemos cuando nos tocó, ¿qué hacemos cuando el señor de alguna manera dijo: Susana si puede con esto, porque sólo yo la voy a ayudar? y uno tiene que buscar recursos, y hay distintos pasajes en la Biblia que han sido de fortaleza, de consuelo. En primer lugar la certeza de que Dios está a tu lado siempre, no todo lo he podido entender, no todo tiene respuesta en esta vida, pero sí hay alguien que promete ayudarte, en cualquier situación, cuando yo soy débil sé que hay alguien que es fuerte, que es el Señor, y él puede usar mi debilidad para mostrar su gloria y en un pasaje, ahí muchos que han sido consuelo pero éste sigue siendo mi espada diaria y está en el salmo 27 los últimos dos versículos, y dice: pero yo estoy convencido de que se ha de haber la bondad de él Señor a lo largo de esta vida. Ten confianza en el Señor, ten el valor no te desanimes. ¡Sí! Ten confianza en él Señor. Y sin duda se llegará el desánimo, sin duda se dará la tristeza, se dará la impotencia; y llega a mi vida el día de hoy se soy honesta, pero que bueno que en su palabra deben me dice: ten confianza, en valor, y no te desanimes.

Sandra: Qué lindo tener esta promesa, de donde agarramos cuando franqueamos, porque somos tan debiluchos los seres humanos. Y a veces nos pasan cosas fuertes, pero a veces flaqueamos con mucho menos, y bueno tener esta promesa tan linda y que podamos aferramos a este salmo o a otro en nos haga bien y nos anime a tener esa confianza, a ser valientes y confiar en ellos que es no solamente nuestro salvador sino en Dios que nos sostiene, el Señor de nuestra vida.

Susana: Y poder confiar también que, aunque no estoy de al lado de Marcos en este caso, si mía oración es continua, en la primera en la mañana y la última en la noche por nuestros hijos como tal vez, muchos mamás que me están escuchando en diferentes situaciones, saber que yo no estoy pero hay alguien que sí está.

Sandra: Así es, allí alguien que siempre está y estamos seguros que lo ama como nos amó a nosotros, al precio que demostró ese amor que fue la entrega de su propio hijo. Muchísimas gracias Susana por esta visita a nuestra casita de entre amigas, si Dios quiere nos vemos pronto. Porque además Susana, les comento trabaja en sociedades bíblicas en Uruguay y está bien comprometida con unos cuantos conceptos así que en contacto estamos siempre.

Susana: Así es, gracias por esta oportunidad y bueno, un abrazo a toda la audiencia.

 

 

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