Compañerismo y comunión con Dios

Título: Compañerismo y comunión con Dios

Autor: Herman Hartwich  PE1265

El pastor Herman Hartwich nos entrega un programa en el cual habla sobre el Compañerismo y comunión con Dios; y también sobre las cosas que atacan esta relación personal con el Señor. Se basa en las palabras de la primera epístola del apóstol San Juan.


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Que tal mis amigos, que gusto estar junto a ustedes en esta oportunidad para hacer un breve estudio de lo que encontramos en la palabra de Dios para nuestro compañerismo, nuestra comunión con Dios. Y quiero referirme a la primer epístola del apóstol San Juan.

Si usted tiene un Biblia seria muy bueno porque voy a leer muchos versículos de esta epístola y acompáñeme en esta recorrida por la primera epístola del apóstol San Juan; lo que llamaríamos la epístola del compañerismo, la fuente de esta comunión por cierto es Jesucristo y su encarnación y crucifixión. El propósito de esta epístola es para que nosotros podamos conocer y amar a Dios y a su pueblo. Me gustaría que ustedes leyeran conmigo y ustedes quizás van a sentir el ruido de las hojas de mi Biblia por que vamos a dar esa recorrida por ejemplo en el capitulo 1 verso 4, dice: Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. En el versículo 26 y capitulo 2, dice: Os he escrito esto sobre los que os engañan. En el Capitulo 3 verso 13 y 22 también leemos: Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.

El 22, y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y luego en el capitulo 5 versos 13 al 15 dice: Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Me gustaría que visemos ahora en algunos versículos los requerimientos de esta comunión. Porque es muy fácil hablar de comunión, de compañerismo con Dios, pero cuales son los requisitos para entrar en esta comunión. Primeramente el apóstol nos dice que tenemos que andar en luz. En el versículo 7 del capitulo 1 dice: pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

Pero en el versículo siguiente nos habla que tenemos que reconocer nuestros pecados, leemos y dice: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Así que vamos repasando, andar en luz, reconocer nuestros pecados, pero también necesitamos confesar nuestros pecados, porque dice en el versículo 9: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Pero además, el autor de esta epístola el apóstol Juan, nos habla de que tenemos que guardar los mandamientos del Señor en el capitulo 2 versos 3 al 8 dice lo siguiente: Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.

Pero también tenemos que, según el versículo, 28, tenemos que permanecer en Cristo, es muy interesante lo que dice el apóstol aquí, dice: Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Pero también además de esto, mis queridos hermanos, tenemos que guardarnos sin mancha del mundo. En el capitulo 2, verso 3 dice: Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.

Muy bien, pero en el capitulo 5, verso 21 dice: Hijitos, guardaos de los ídolos. Que importante, y ministrar a los hermanos en necesidad, capitulo 3 verso 17 también nos dice: Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?.

Mis queridos amigos esto así rápidamente son algunos requerimientos de esta comunión si nosotros decimos que tenemos comunión con Dios pero no vigilamos esto, bueno, seria importante que viésemos a continuación entonces las pruebas de esta comunión. Porque un examen rápido para determinar el grado de nuestra comunión vamos a hacerlo ahora. Por ejemplo esta este examen o este test personal, y esta basado en algunas preguntas. Por ejemplo, ¿conduzco mi vida aquí en la tierra a la luz del rapto?, ¿realmente como me estoy manejando?, dice: Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Entonces, ¿cómo conduzco mi vida yo a la luz del rapto?.

En segundo lugar, otra pregunta, ¿permanezco en pecado continuamente?. A veces me pregunto como puede ser que cristianos que dicen ser creyentes y estar en comunión pueden permanecer en el pecado como pez dentro del agua. En el capitulo 3 verso 6 dice así: Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Y el verso 9 dice: Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

Ahora la tercera pregunta, para evaluar esta comunión ¿aborrezco a un hermano espiritual, realmente estoy amando o estoy aborreciendo?, porque dice en el capitulo 4 verso 20: Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

Estas preguntas son muy buenas para examinarnos, vamos a la cuarta, ¿deseo ayudar a un hermano?, en el capitulo 3 verso 17 nos dice: Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Son buenas para reflexionar, no es cierto.

Vamos por la quinta, ¿Amo realmente a mi hermano?, ¿amas realmente a tu hermano?. En el capitulo 4 verso 7 dice: Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. Y el verso 21 también dice: Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

¿Pero amo realmente a Dios? Y esta sería la sexta pregunta, ¿amo realmente a Dios como decimos? En el capitulo 5 verso 2 dice: En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

Vamos ahora por la séptima pregunta ¿disfruto la relación con otros siervos de Dios?, en el capitulo 4 verso 6 dice: Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.

La otra pregunta que tenemos, la octava, ¿estoy constantemente lleno de temor?, ¿qué pasa con el temor?, en el capitulo 4 verso 18 dice: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Muchas personas son victimas y esclavas del temor.

La novena, ¿soy capaz de vencer al mundo? Acá dice en el capitulo 5 verso 4: Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. Décimo, ¿puedo reconocer las doctrinas falsas cuando mes las encuentro?. El Versículo 13 del capitulo 4 dice: En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. Nosotros podemos detectar enseguida las doctrinas falsas con la ayuda del Espíritu Santo.

¿Estoy en lo correcto en cuanto a la divinidad de Cristo?, seria otra pregunta, ¿estoy en lo correcto en cuanto a la obra de Cristo?, el tiempo se nos va pero si fallo en estas pruebas debo concluir no soy salvo o mas probablemente necesito estudiar la palabra de Dios, orar y crecer en gracia, para servir al maestro. Mis queridos hermanos les animo a seguir examinado esta primer epístola, búsquela en distintas versiones y el Espíritu Santo le va a mostrar las grandes y bellísimas enseñanzas de la vida cristiana. Que Dios les bendiga.

Sobre la bendición de la humildad. 2 de 2
Dios desea dar un Avivamiento

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