¡Busca a Jesucristo!

¡Busca a Jesucristo! 

Autor: Herman Hartwich

 Laspersonas esperan momentos difíciles de su vida, complicados de solucionar, osituaciones complejas para acudir a Dios. Sin embargo, es importante saber queno hace falta esperar tales cosas. Pues Jesucristo siempre espera a que lebusques.


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PE1947 – Estudio Bíblico  – ¡Busca a Jesucristo!



 Mis queridos amigos, me alegra encontrarmecon ustedes. Tengo una palabra preciosa acerca de Buscar a Jesucristo.  Es lo más hermoso

En el evangelio de Lucas, capítulo 4, senos dice que  la gente estabamaravillada. Iba tras Jesús, buscándole por todos lados,  y se decían: qué palabra es esta, que conpoder manda a los espíritus  inmundos ysalen. Y su fama se difundía por  todoslos lugares de los contornos. El ministerio público de Jesús  había dado inicio haciendo lo que nadie antesde él  y después de él, se había hecho nise hará.

Su fama empezó a crecer de manerasorprendente.  No había nadie quiensupiese quién era Jesús.  La gente oía delo que Jesús hacía e iban tras Jesús desde el lugar en que estuvieran.  Lo buscaban los pobres.  Lo buscaban los enfermos, lo buscaban lospecadores,  los extranjeros, losdesahuciados, los ancianos, las mujeres, los hombres.  Todos buscaban a Jesús.  Los únicos que no lo buscaban eran losreligiosos.  Cuando lo hacían era parabuscar una oportunidad para acusarle. Los que le hemos buscado, por alguna causa, le hemos encontrado. Él nosha recibido. Esto es porque  nadie nuncanos ha puesto tanta atención como Cristo lo ha hecho.  Yo puedo dar crédito de esto porque nadienunca me ha tratado como Cristo lo ha hecho. Por eso, si nunca has tratado a Cristo, quiero preguntarte: ¿Por qué nolo has hecho?  Por qué no has buscado aCristo todavía?  ¿Qué esperas parahacerlo?

Puedo decirte una cosa:  que si buscas a Cristo con todo tu corzón, lovas a encontrar.  Esto será lo mejor quehayas hecho en tu vida.  Quisiera tomaralgunos ejemplos de los evangelios: En Juan: capítulo 6 versos 22 al 24:  Eldía siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habidoallí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con susdiscípulos, sino que éstos se habían ido solos. Pero otras barcas habíanarribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haberdado gracias el Señor. Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estabaallí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscandoa Jesús.

La gente busca a Jesús en los momentostristes, en los momentos de angustia. No pierdas tu tiempo buscando la soluciónen alguien fuera de Jesucristo. Estas personas no buscaron a sus familiares enese momento de necesidad. Estas personas no buscaron a sus gobernantes, no buscaron a los religiosos. En ciertamanera, estos tenían recelos con los religiosos, porque hacían mucha diferenciay discriminación con el pueblo. Estas personas buscaron a los apóstoles,  a los discípulos de Jesucristo. Hicieron loque tú y yo debemos hacer.  Esto es:buscar a Jesús personalmente.  En estosmomentos de necesidad, tu  tienes quebuscar a Jesús.  En Lucas capítulo 5,versículos 17 y 18 dice así: Aconteció un día, que él estaba enseñando, yestaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido detodas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señorestaba con él para sanar. 5:18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estabaparalítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él.

Amigos, este hombre tenía una profundanecesidad, estaba paralítico. No manejes algunas posibilidades, mientras más tetardes, menos posibilidades tendrás derecuperarte  pronto. Nadie te ama más que Cristo, nadie segozará en verte bien y saludable como Jesucristo. Jesús premió la fe de estosamigos,  que subieron a la azotea ybajaron con cuerdas a este paralítico en frente de JESÚS. Ellos no mezquinaronesfuerzos para  ir al encuentro conJesús. Lo mismo pasa con las alegrías Lucas, capítulo 17:15 al 19 dice: Entoncesuno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a granvoz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste erasamaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueronlimpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diesegloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fete ha salvado.

Amigo, si Dios ha hecho un milagro en tuvida, no dejes que la alegría te evite el darle las gracias a Cristo. Que laalegría que  tienes no te enfermes ybusques a Cristo.  Haz lo mismo quehiciste cuando le buscaste para pedirle. Acércate para agradecerle.  Hagamos lo que miles han hecho  después de ser beneficiados por Cristo.Yo  lo he hecho. Lo hago cada día y es loque tenemos  que hacer. Debemos buscar aJesús.  En todos estos pasajes, la gentebuscaba a Jesús. Él es nuestra esperanza, Él es la esperanza viva como dijoPedro. Él no es una esperanza muerta.  Nopongas tu esperanza en cosas muertas. En personas muertas, Jesucristo es elúnico que murió en la Cruz del calvario. Fue sepultado conforme a la escrituray, fue resucitado. Ese mismo poder  quelevantó a Jesús de entre los muertos  esel poder que actúa en los que creen, es el poder que actúa  en los que le buscan de corazón. Esta vez tebuscamos para agradecerte.  No dejes queCristo simplemente pase por tu vida. Búscalo y únete a él. Debes ser una persona con él.  No se trata de estar cerca, se trata de estaren Cristo. Pídele lo que le tengas que pedir, el milagro más grande es elperdón de tus pecados, el cambio de tu vida, pídele un nuevo corazón, nuevospensamientos y ya dale gracias porque él lo hace al que se lo pide. Que Dios tebendiga.

 

El Universo Nuevo (4ª parte)
El sustituto, sustituido: Jesucristo

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