¿A dónde conduce el ecumenismo?

img_0002_ecumene_webFoto: El Papa Francisco, recibió a Nikolaus Schneider, presidente de la Iglesia Evangélica de Alemania-, su esposa y su séquito en una audiencia privada.

Es una meta elevada querer agregar algo más a la amplia literatura que ya ha sido escrita acerca del ecumenismo, satisfaciendo además las exigencias de la actualidad así como de la vasta información.

Este artículo no puede, ni tampoco quiere, satisfacer estas exigencias. Simplemente queremos que observe el tema desde el punto de vista de la palabra profética. Además, vemos la palabra profética no sólo como la colección de lo que ha sido predicho en la Escritura – tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento – sino, más allá de esto, como la perspectiva del presente en base a lo espiritual. Puesto que Pablo escribe: “lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:13-14).

¿Qué sucede hoy, aquí y ahora, en el mundo y en el cristianismo? ¿Qué significado tienen los acontecimientos actuales para los verdaderos creyentes? ¿En qué medida el movimiento ecuménico es el precursor del escenario de los tiempos finales? ¿Qué tan lejos ha llegado ya el ecumenismo y qué tan lejos llegará aún?

¿A qué nos referimos cuando hablamos de ecumene?

En relación a la Biblia, ecumene simplemente significa “habitantes de la tierra”, o aún algo más sencillo, “el mundo”. Este concepto se utiliza, por ejemplo, en Mateo 24:14: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

En la interpretación de la Sagrada Escritura, el significado del concepto “ecuménico” describe la unidad de los creyentes por iniciativa del Espíritu Santo.

El ecumenismo actual, sin embargo, persigue una unidad que, usando un concepto matemático, podría definirse como el “mínimo común denominador”. Quienes lo apoyan confunden la unidad de los verdaderos cristianos, descrita en Juan 17:21-23, con la unidad de las iglesias – es decir de las organizaciones – o yendo aún más lejos con la unidad de todas las personas que, de alguna manera, creen en Dios o en una deidad.
La Biblia, sin embargo, subraya claramente la exigencia de la verdadera comunión con Dios, la cual está fundada sobre la palabra divina. Este fundamento se encuentra sobre todo en el libro de los Hechos de los apóstoles: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:42). Ninguna organización o denominación, pese a un gran esfuerzo político y organizativo, podrá obtener como resultado aquello que la Biblia llama “asamblea de los llamados afuera” (=Iglesia). La Iglesia es un organismo espiritual, que ha sido quitado y apartado del mundo mediante la obra redentora de Jesucristo, para ser algo especial para alabanza de la gracia de Dios: “Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz … Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen … También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (Juan 10:4,14,16).

Contrariamente a esta unidad espiritual dada por Dios, el ecumenismo persigue una unidad totalmente diferente. No es una corriente aislada basada únicamente en pensamientos religiosos; antes bien es el movimiento mundial más amplio desde tiempos inmemoriales. Está vinculado con el cambio de valores universal de la sociedad humana y tiene relación con las modernas palabras mágicas que en el cristianismo nominal están causando furor: Tolerancia, paz, humanismo, justicia y protección del medio ambiente. Propaga una nueva “espiritualidad” – sea lo que fuera que esto signifique – y trabaja especialmente con conceptos religiosos. A su vez tiene su fuente en el desarrollo político, cultural y social, que apunta hacia una muy amplia globalización.

El avance del Ecumenismo a nivel mundial

El ecumenismo ya está mucho más avanzado en su evolución, de lo que se considera comúnmente. Básicamente ya no existe una marcha atrás, pues el pensamiento ecuménico, que ya ha ingresado a las congregaciones y organizaciones evangélicas, ya no puede corregirse, a menos que los individuos tengan la fuerza suficiente de apartarse de él intransigentemente.

El ecumenismo no será consumando recién cuando todas las iglesias, religiones y sociedades firmen una declaración de fe en común. Nunca se llegará a eso. Ni tampoco a que un musulmán comprometido y un cristiano comprometido festejen juntos la cena del Señor, ni tampoco que un católico juntamente con un budista adoren a la “Virgen María”.

El esfuerzo por la unidad mundial a nivel “religioso”, según el lema: No habrá paz mundial sin una paz religiosa, no significa que cada religión traiga sus ideales y una comisión experta las mezcle de tal manera que se obtenga una fe común, aceptada por todos. Esta forma de ecumenismo, tal como se la imaginan muchos creyentes, no es factible ni tampoco deseable. No se trata de la aproximación de las profesiones de fe, como por ejemplo la “interpretación general de la doctrina de la justificación” entre la iglesia católica y la luterana. Esto es, si usted me lo permite, un “tigre de papel”. No, el ecumenismo es algo mucho más revolucionario.

No una creencia nueva – un Dios nuevo

Tiene que ser creado un dios nuevo que satisfaga los deseos y condiciones de todas las personas del mundo. Este acto de creación humano es practicado con gran esmero. El nuevo dios, o la nueva imagen de dios, es contraria al Padre del cielo, al Padre de nuestro Señor Jesucristo. Este nuevo dios tiene la aceptación de la humanidad sólo en la negación del verdadero Creador y de Su Hijo Jesucristo como “el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6).

Si construimos un puente hacia las personas perdidas, será, entonces, sólo para poder traerlas hacia el lado de la verdad, de la oscuridad hacia la luz. Este puente sirve de salvación y no para un acuerdo común entre cristianos nominales, para afirmar que de alguna manera todos creemos en lo mismo. El que construye tales puentes, se constituye culpable de la perdición de aquellos que, pasando por alto la verdad de la Biblia, son declarados creyentes.

Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”


Extraído del libro “Ecumenismo ¿en busca de la unidad o retorno a Babel?” de Michael Urban / Editorial Llamada e Medianoche

6 pensamientos acerca de “¿A dónde conduce el ecumenismo?

  • 16 julio, 2016 at 08:08
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    Gracias a Dios por sus vidas, escucho BBN por internet y es ahi donde los eh escuchado, sigan adelante glorificando a Dios.
    Exelente aclaracion del ecumenico movimiento.
    Dios los siga usando en gran manera.
    Juana Vazquez USA.

    Responder
  • 29 junio, 2016 at 23:54
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    Si,eso creo, no hay marcha atras en cuanto al ecumenismo. Pero la Iglesia de Cristo debe seguir cumpliendo lo encomendado en la gran Comision ,”llevar la palabra,hacer correr la palabra de Dios,” Porque no me averguenzo del Evangelio ,porque es poder de Dios Romanos1:16″,Porque la palabra de Dios es viva y eficas….”Hebreos 4:12.
    Porque sabemos que ya hace mas 2000 años ,se nos dijo” Porque ya esta en accion el misterio de iniquidad ; solo solo que hay quien al presente lo detiene…..”
    Fredy de Uruguay.

    Responder
    • 30 junio, 2016 at 12:18
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      Gracias Fredy por su comentario!

      Muchos de los acontecimientos actuales hablan de la preparación de la pronta venida del Señor!

      Maranata!!!

      Robert Brasil
      LlamadaWeb.org

      Responder
  • 29 junio, 2016 at 02:41
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    LA GRAN COMISIÓN, quiero felicitarles por el arduo, labor que ejercen dentro de la verdadera obra dé Dios. Nos queda pelear la buena batalla, y seguir predicando la verdadera dotrina de jesucristo.

    Responder
    • 29 junio, 2016 at 10:28
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      Gracias Heraldo por su comentario!!

      Ricas bendiciones!

      Robert Brasil
      Llamadaweb.org

      Responder
  • 28 junio, 2016 at 19:04
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    Me gusto mucho esta “aclaración ” xq es breve y concisa ..ideal para compartirla para expresar nuestra opinión sin largas explicaciones !

    Responder

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