Testimonio | Darío Fraccarolli (5ª parte)

Testimonio
Darío Fraccarolli
(5ª parte)

Hoy Darío nos cuenta de su presente. En momentos difíciles, donde la esclerosis múltiple avanza como un tsunami intentando derribar todo a su paso, comparte con nosotros cual es su sostén y fortaleza… no se pierda este interesante programa que lo llevará a pensar, entre otras cosas, en su relación con Dios…


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TA 177 – Temas Actuales
Testimonio | Darío Fraccarolli (5ª parte)



Testimonio | Darío Fraccarolli (3ª parte)

Testimonio
Darío Fraccarolli
(3ª parte)

Dios transformó la vida de Darío, y no solo eso hizo maravillas en su esposa y en sus hijos! A medida que va pasando la vida, se da cuenta de todas las bondades de Dios para con él.


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TA 175 – Temas Actuales – Testimonio | Darío Fraccarolli (3ª parte)



Martín: Amigos de Llamada de medianoche, nos encontramos en esta oportunidad con nuestro invitado Darío Fracarolli. Él es de Argentina,radicado en Uruguay por este tiempo,  él tiene toda una historia de vida, con lo que tiene que ver con sus decisión es desde la niñez,  el pasar con la Educación con lo que tiene que ver con el trabajo. Ya hablamos del tema del Servicio militar que se dio en la Argentina, y, su erradicación posterior en Uruguay, la formación de su familia y tantas cosas que tienen que ver con  su actividad económica. Cosas que le fueron permitiendo conocer de a poco a Dios.  Cuando empiezan los problemas económicos, muchas personas  que tienen  alguna enfermedad y empiezan alevantar los ojos al cielo,  en su búsqueda de Dios.

Darío, en su último programa nos contaba  que en esa búsqueda encontró gente y esa búsqueda llegó.  Un día él aceptó a Cristo como salvador. Luego, viene otra parte que es la de enfrentar a una esposa, como es que nos contaba  que ella no quería saber nada con Dios. Ahí empezó  otra de las etapas de su vida.

 Darío: En abril de 2001 es cuando yo conozco a Cristo.  Y mi esposa de manera desafiante me dice:“¿Qué? ¿Vas a ser pastor?” y para mí, en ese momento todo se fue por el caño.  Pensé: ahora los problemas van a seguir.  Me interesó ir a las reuniones de oración. Y, en una oportunidad, en una reunión casera,  conocí al pastor encargado de la Iglesia allí en Paysandú, y  el Jueves, en un lugar más abierto, más casero, le dije:  Yo tengo un problema: Mi Señora. De esta manera la conté,  el problema que yo había causado, le conté claramente mi problema,  y le conté que mi Señora no quería saber nada de Dios.

Él me citó una promesa que está en el libro de Hechos que dice que tú y tu casa, si aceptas a Cristo, serán salvos. Él me incita a orar.  Entonces cuando él me dijo que orara, le dije que yo sabía el Padre Nuestro, y demás pero que en realidad yo no sabía orar. Y él me dijo: así como ahora estás hablando conmigo, así, tenés que hablar con Dios.Explícale, dice, cuéntale y ábrele tu corazón. Así fue cómo le empecé a contara Dios, sin recibir automáticamente la respuesta. Pasaron un par de domingos,  y en un momento yo me estaba vistiendo y mi esposa me dice: “y acá todo sigue igual. Tú sigues con tu vida…” yo en ese tiempo fumaba, aunque de a poco, estaba tratando de sacarme de encima algunos pecados… Sé que el Señor me ha transformado grandemente, pero en aquel entonces,  yo tenía algunas cosas para cambiar. Y en ese momento mi esposa me había sacado en cara que fumaba y me sentí muy mal. Me encerré a llorar en el baño y le pedí a Dios que me diera una palabra. Estaba arrodillado a Dios queme diera  una palabra.  Sentí tranquilidad.  Me levanté, me lavé la cara, terminé de vestirme y mi esposa estaba como cuando la había dejado antes de entrar al baño!  Y antes de irme le dije: “Sígueme”y ella le dijo a los chicos: “Vamos con papá”. Nos subimos todos a la camioneta y nos fuimos todos a la reunión. Esa noche en la reunión, el pastor había sentido en su corazón  pasar la película“Dejados Atrás” y luego, sin que yo supiera nada le dio a mi esposa un libro llamado ”Textos de Oro” y bueno, cuando llegamos a nuestra casa no se habló del tema.  Fueron pasando los días de las emana,  yo tenía pequeños trabajos particulares en los que trabajaba solo; y, el día jueves llegué y me dijo: “yo quedé pensando en la película.  Sé que si algo pasara, tú te vas a ir a un lugar, y yo no” y de abajo de la almohada sacó un librito que le había dado el pastor. Y ella estuvo comparando los versículos de la Biblia con los de la Biblia. Y ella dijo que había una oración atrás de ese pequeño libro y que ella la hizo.  Me dijo que donde yo estuviera, ella también quería estar.  Dios no solamente me salvó a mí, sino que también salvó a mi esposa.  Y, luego,posteriormente, salvó a mi familia.

El 11 de Noviembre del año 2001 nos bautizamos Cristina, mi hija Andrea  mi cuñada y yo. Nos bautizamos por la Iglesia evangélica,  dando el paso de fe de identificarnos con Cristo durante el bautismo.  Yo antes estaba arruinado, mi esposa no creía y a mi hija, yo mismo la había obligado a tomar la comunión por la iglesia católica. Cuando miramos para atrás solamente podemos decir: ¡cuánto Dios puede transformar! Tengo 3 hijos varones, uno de ellos se bautizó y los otros dos están en los caminos del Señor.

Si bien la situación económica no había cambiado, las cosas, al conocer a Dios, ya se ven de otra manera ¿no? Por ejemplo cuando mi hija tenía 14 años, yo no sabía como iba a hacer para su cumpleaños de 15. Pero, Dios tenía algo preparado.  Y sabíamos, que Dios, no nos iba a desamparar.  Cuando llegó la fecha del cumpleaños de 15 de mi hija, las cosas aparecieron.  En ese año pudimos hacer todo,  y tuvimos un cumpleaños precioso.  A raíz de eso, descubro un problema de salud  del cual padezco hoy el cual me gustaría compartir con ustedes próximamente.

Testimonio | Darío Fraccarolli (2ª parte)

Testimonio
Darío Fraccarolli
(2ª parte)

¿Qué tipos de cambios puede obrar Dios en una persona que ha perdido la esperanza hasta desear suicidarse? Escucha atentamente cómo es que Dios alcanzó la vida de Darío


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TA 174 – Temas Actuales – Testimonio | Darío Fraccarolli (2ª parte)



Entrevista a Darío Fraccarolli
Martín: Qué tal, nuevamente estamos aquí en Temas de Actualidad,este programa de Llamada de Medianoche y continuamos con el invitado del programa anterior, Darío Fraccarolli. Él es argentino y esta viviendo en Paysandú, Uruguay. El nos contaba en el programa anterior sobre su niñez en Buenos Aires, luego de la decisión de trabajar desde adolescente, más adelante el tiempo en que conoció a su esposa, pero llegamos a esa búsqueda de Dios en un momento de crisis.

Darío: Sí, fue un tiempo difícil cuando me fundí, porque en poco tiempo se me derrumbo todo lo que había hecho, y en un par de meses se me cayó todo. Perdí mucho dinero, perdí el terreno que tenia, y sobre todo perdí mi organización de la vida. Una anécdota que te puedo contar de cuando ya el árbol se estaba cayendo. Tenía un trabajo para hacer en el Departamento de Policía Caminera en Paysandú, en el que pensé que era mi trabajo salvavidas; lleve un oficial albañil para hacerlo y en un arrebato de el, voltea la torre de telecomunicaciones. Y esa es una de tantas… Pero ese día cuando venia por laruta,  venia pensando en todas la deudas,y en un montón de cosas que yo no le había contado a Cristina, y mientras miraba por la ruta, mire el puente Paysandú – Colón y tuve serios deseos de tirarme del puente para terminar con mi vida. Y lo único que me detuvo fue el pensar en mis hijos. Así que llegue a Paysandú, fui hacia el centro y pensando en todo eso choco a una camioneta que voló, literalmente, voló por los aires, y ahí tuve otro problema mas en el mismo día.

Martín: ¿Qué reacción tuviste ahí, que ya estabas buscando algo de Dios?

Darío: Sabes que tengo un amigo que hoy es mi concuñado, y el es creyente que estuvo muchos años apartado, pero que nunca dejo de leer la palabra de Dios. Y  el me hablaba, pero aunque yo buscaba a Dios, tenia una guerra interior porque estaba en contra de él por lo que me estaba pasando. Así que mi concuñado se aburrió de hablarme y me regalo una Biblia.  Y empecé a leerla,y arranque por el Antiguo Testamento y no entendí y me pase al Nuevo Testamento, y cuando llegue al Mateo 6 con todas las bienaventuranzas, yo venia contento, y en un momento la Biblia da un giro y me condena, diciendo que esta mal aquel que mirara o pensara en engañar o matar, o sea que no era necesario un acto en si, sino que con el pensamiento uno ya estaba haciendo las cosas mal. Así que empecé a leerla y a hacerme preguntas y empecé a descubrir cosas.Así que me di cuenta que en con mi formación en el colegio católico me habían mentido. Pedro mismo dice en la Biblia que nadie se arrodille delante de un hombre, y me acuerdo que para mi confirmación en la Iglesia Católica, tuve que arrodillarme delante de un obispo y besarle el anillo, y como eso montones de cosas.  Así que las empecé a escribir y me fui a hablar con un sacerdote, pero no me contesto ninguna, o más bien no melas respondió con la Biblia. Y yo sentía que Dios tenía que ser otra cosa que la religiosidad que me mostraban. Durante todo ese proceso estábamos con discusiones constantes con Cristina. Yo me iba a pescar solo, me iba de campamento y hacia salidas con mis amigos. Pero esto era como un aguijón para mi relación con Cristina, que mientras tanto ella quería saber nada con Dios, ella pensaba que él era un Dios machista, egoísta, egocéntrico.

Martín: Y yendo un poquito más adelante, ¿cómo llegas a ese encuentro con Dios? Porque están la dudas, esta ese deseo de búsqueda…

Darío: Pablo, mi concuñado, estaba preocupado por mi, as íque estuvo buscando una congregación y la encontró. Y me dijo que encontró una iglesia que me iba a gustar. Ahí se habla del evangelio, se habla de Cristo, y me lleva.

El que estaba hablando es amigo de él, un colega mecánico. Así que el empieza a hablar, y predicar del pecado, y habla de cosas malas y yo me enoje porque pensé que mi concuñado le había hablado de mi,y de mi vida. El habla del amor de Cristo, y yo entiendo todo, entiendo que Cristo, me amó, que yo soy un pecador, pero estaba enojado porque me vino ese pensamiento de que Pablo le contó mi vida y estaba todo arreglado. Y cuando el que habla hace el llamamiento, y dice que el que quiere aceptar a Cristo, separe o levante la mano, yo me agarre de la silla. Y me fui llorando, y le dije a Pablo, que hoy me había negado a Dios, porque estaba muy enojado.

De ahí pasaron unos 15 días, yo seguí leyendo, sabia rezar pero no hablar con Dios así que le empecé a preguntar a Dios. Un domingo, como te decía 15 días después le pregunte si el iba a ir a la iglesia. Y el me dijo que si, y si quería ir con el, y yo dije que si… Así que fuimos y Antonio, este mecánico amigo de mi concuñado empieza a predicar d nuevo, todo muy lindo y por la mitad del mensaje el sita Juan 3:16 y dice“Porque de tal manera amo Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea no se pierda, si no que tengo vida eterna”. Y eso me atravesó el corazón.

Así que me pare, no espere que el hiciera el llamado, me pare en medio de la reunión, y le dije que si Cristo hizo eso por mi yo lo quiero recibir en mi corazón. Y en ese momento se me cayó toda la carga que tenia encima y me sentí liberado. Salí re feliz, y fuimos a buscar ala familia que habíamos dejado en el centro. Cuando llegamos Pablo le dice a la esposa del, “Darío acepto a Cristo” y mi señora me dice, “¿ah y ahora vas a ser pastor?” y eso fue un balde helado de hielo, no agua fría. Así que pasaron los días, y yo pregunto que hacer con mi esposa, y me dicen que ore y que siga buscando a Dios.

Testimonio | Darío Fraccarolli (1ª parte)

Testimonio
Darío Fraccarolli
(1ª parte)

En este programa conoceremos a una persona que llegó a sentirse como “un dios chico” Realmente había sido prosperado económicamente, pero todo se dio vuelta y un día, Dios le salió a su encuentro.


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TA 173 – Temas Actuales – Testimonio | Darío Fraccarolli (1ª parte)



Entrevista a Darío Fraccarolli
Martín: Bienvenidos a un  nuevo programa de Temas de Actualidad esteprograma de Llamada de Medianoche. En este caso tenemos un invitado especial,un invitado de la Republica Oriental de Uruguay, el vive en el Departamento dePaysandú, un departamento al interior del Uruguay. Darío Fraccarolli, a quienle damos la bienvenida. ¿Qué tal Darío, como estas?

Darío:  Bien, bien, muchas gracias por lainvitación y contento de poder estar compartiendo con ustedes un poco de mivida y mis experiencias.

Martín: Una vida llena de experiencias y decosas para contar, pero el motivo de contarlas no es solamente para que alguienlas sepa y mas nada, sino para que como vos y viendo todo lo que pasastealguien más se pueda acercar al Dios que un día te acercaste.

Darío: Si, claro, porque cosas nos pasan atodos, el tema está en la solución o el remedio. Me gustaría contarles y compartirlesun poco de todo lo que pasó en mi vida. Vivo en Paysandú, Republica Oriental delUruguay. Originalmente nací en Argentina, me crié en Buenos Aires, tuve unainfancia relativamente buena, terminé la escuela primaria y en casa tuve dosopciones, estudiar o trabajar. Y si elegía estudiar igual tenías que trabajarpara colaborar económicamente en casa, y como no me gustaba hacer ninguna delas dos cosas opte por una. Decidí trabajar. Hoy con 43 años se que fue unamala decisión. El tema es que empecé a trabajar de noche en Buenos Aires,engrasábamos colectivos, y en ese ambiente vi de todo, ya que vivía en unambiente de adultos y yo era un adolescente de 13 años. Hasta que un día decidíabrirme por mi cuenta, deje de trabajar con mi padre y me fue a trabajar solo.

El mundo te ofrece un montón de cosasbuenas y uno se va enroscando en cosas que en realidad parecen buenas pero alfinal terminan siendo desastrosas. En esos tiempos estaba sin consejo, sindirección, a mi me parecía que iba bien y que estaba contento, pero claro queno era así. Pasó el tiempo he hice un montón de cosas malas, y pasaríamos díascontándolas, hasta que un día conocí a una muchacha, que se llama Cristina.

Ella era de Paysandú, donde vivimos ahora.Nos pusimos de novios y una gran parte fue por correspondencia, ella enPaysandú y yo en Buenos Aires. Cuando me llego el día de irme al serviciomilitar obligatorio, me entero que ella estaba embarazada en la misma semana enque me iba. Y les cuento esto para que conozcan un poco de mi trasfondo. Apesar de cómo me criaron mis padres, aun le tenía miedo a mi padre, y me fui ahacer el servicio militar sin decirle nada a mi padre de la situación conCristina. Y ella cargó con toda la responsabilidad.

Martín: ¿Servicio militar que duraba un año enese momento, no?

Darío: Si, era entre 9 y 15 meses según tucomportamiento. Entonces consultando con un amigo, me dijo que me casaramientras estaba en el servicio militar y me daban la opción de salir a los 6meses. Hay que ver que era un entorno complicado ya que en esos tiempos nohabía celulares, y mensajes de texto y nos encerraban y nos llevaban acualquier lado. Yo termine en Sarmiento, Chubut a 2200km de Buenos Aires yCristina, ni mi familia supo donde yo estaba hasta el mes y medio de que mefui. La cuestión es que me dieron licencia y nos casamos por civil, y la lunade de miel la tuvimos separados ya que nos casamos un lunes y el jueves me tuveque volver al servicio militar y Cristina se quedo con su hermana en BuenosAires.

Hasta este tiempo se podría decir que todomarchaba bastante bien. El tiempo pasó, volví, alquilamos una casa, y justo enel año 89 hubo una crisis tremenda. Nosotros alquilábamos y no podíamos con elalquiler, y un día que vinimos a Paysandú, me gusto a mí porque ella ya tenía asu padre, y nos decidimos vender lo poco que teníamos y venirnos a vivir aPaysandú.Martín: ¿De que vivían en aquel momento enBuenos Aires?

Darío: Siempre trabajé en el rubro de estaciones deservicio, arranque engrasando colectivos con mi padre como ya les conté,  después pase a autos, camiones, lavadero y,despacho de combustible. Aun tiempo atendimos un almacén con Cristina. Ysiempre que ella quedaba sola la robaban. Una vez en 10 días, una semana larobaron 3 veces. Ya nos habían robado en casa, una vez me dejaron en ropainterior en la calle. Y cuando nos vinimos a Paysandú fue como llegar a Edén,había una paz bárbara, y nos queríamos sabes nada de Buenos Aires, y menoscriar a mis hijos en el barrio en que vivíamos que sigue siendo una barriodifícil hasta hoy.

Hoy tenemos 4 hijos, Andrea de 24, Francode 20, Martín de 15 y Guillermo de 14. Volviendo al tiempo en que llegamos aUruguay, nos encontramos que de lo que yo hacia allá, no había trabajo o no erabien pagado, así que me pasé a la construcción. Y me llegó a gustar laconstrucción, al extremo de que trabaje 6 años de empleado hasta que abrí miempresa y empecé a hacer dinero. Llegamos a Uruguay en el año 89, con Andrea yanacida, al final de año 96 abrí la empresa e hice 14 casas en Paysandú. Y mesentía como un dios chico. Y nuestra realidad había cambiado mucho pero tambiénhabía cambiado yo.

El problema era que tenía dinero y penséque podía hacer todo. Hasta que un día empecé a tener problemas económicos y busqueapoyo en casa y me di cuenta que yo mismo había destruido bastante a mifamilia. Así que pensé en ir a hablar con algún sacerdote, ya que había sidocriado en un colegio católico, pero Cristina no quería saber nada con Dios, nila iglesia, ni con sacerdotes. Y yo sentía, que en Dios podía haber unasolución a todo lo que nos estaba pasando.

Martín: …por lo menos estabas buscando una solución…

Darío:  Sí,estaba intentando encontrar ayuda, ya que en el año 2001, 2002 hubo muchosproblemas con el dólar y también con leyes nuevas para la construcción, losimpuestos habían subido mucho, y los obreros no querían hacer los aportes, y meplantearon que querían trabajar en negro y después algunos obreros fueron a la inspección de trabajo a hacer ladenuncia. Y eso fue una debacle para mi, y ahí empecé a buscar a Dios, yo sabíaque había un Dios que tenía algo para mí.