La esperanza de Israel en su Mesías (3 de 3)

Título: La Esperanza de Israel en su Mesías

Autor: Fredi Winkler
PE1408

Como un hilo conductor, la esperanza de la venida de un Salvador se puede seguir a través de toda la Biblia, el libro que Dios le ha dado a la humanidad por medio del pueblo de Israel. Aunque esta esperanza del Mesías fue dada en primer lugar al pueblo elegido, según el testimonio de las Escrituras, le pertenece a toda la humanidad


DESCARGARLO PARA TENER O COMPARTIR CON OTROS:pe1408.mp3




Estimados amigos, terminamos viendo en el programa anterior que la última figura mesiánica en el judaísmo fue, probablemente, el Rabí Menajem Mendel Schneerson del movimiento jasídico de Lubavitch. Y a pesar de que él falleció hace algunos años, sus adeptos todavía lo veneran como „el Mesías”. La razón para esto es una profecía de su famoso antepasado, el fundador de la dinastía rabínica de la cual descendía. Éste predijo que en la séptima generación después de él vendría el Mesías. Y el Rabí Schneerson pertenecía a esta generación anunciada por la profecía. Como no tenía descendientes a los cuales se podría haber podido trasladar la esperanza del Mesías, con gran pesar sus adeptos creen que su Rabí venerado resucitará en su momento de los muertos, aunque no lo afirman públicamente. Lo asombroso es que ahora – y sólo porque sirve a su causa – de repente creen en un Mesías que resucitará. Aunque en este caso se trata, como lo enseñaba Maimónides, solamente de un ser humano – contrariamente a Jesús, que sí vino en forma de hombre, pero según lo enseña el Nuevo Testamento también era el Hijo de Dios.

En Israel, al borde de las calles, una y otra vez se pueden ver grandes pancartas con la foto de Schneerson, que llevan la inscripción: “Bienvenido el Rey, el Mesías”.

Cuando vemos estas aberraciones, nos preguntamos: ¿Cómo es posible? Y la respuesta es: Porque no se le hizo caso a la Palabra de Dios. Y en el cierre del programa, reflexionamos sobre la importancia de prestar atención a la Palabra de Dios, que es la única que nos puede dar luz en la oscuridad de estos tiempos finales.

 

Veamos ahora algo sobre la autoridad del Talmud y de otros escritos judíos. La teología judía no solamente se basa en el Antiguo Testamento, sino también en las tradiciones, es decir, en los escritos de los sabios judíos o eruditos de la Torá. Los rabinos actuales dicen: “Sin la exégesis de nuestros eruditos – bendita sea su memoria – el Antiguo Testamento no se podría comprender.”

Contrariamente a los escritos rabínicos, en las escuelas judías del Talmud se evita más bien el estudio de los libros proféticos, ya que podrían confundir a los estudiantes. Incluso escuché que hay escuelas religiosas que castigan a sus alumnos si encuentran en su poder un escrito de los profetas. El aprecio de la Torá oral, que halló su expresión en el Talmud, llevó consecuentemente a cierto menosprecio de ciertas partes de la Biblia. Lo vemos, por ejemplo, en esta tesis rabínica que dice: “Las palabras de los antiguos sabios son de mayor importancia que los profetas.” Esta actitud está profundamente arraigada en el alma de los judíos religiosos.

No es casualidad que fueran justamente los libros proféticos los que los sabios de la Torá cosideraron inferiores que los demás, pues es en ellos que la esperanza en el Mesías se ve con mayor claridad. Sin duda alguna, el capítulo más problemático de estos libros para los rabinos, es el 53 del profeta Isaías, pues sus afirmaciones difícilmente pueden ser interpretadas de otra manera que con respecto al Mesías. El cumplimiento asombroso que encontró esta profecía en Jesucristo, causó que la sinagoga prefiriera omitir este capítulo profético de la Santa Escritura en sus lecturas litúrgicas. También en todos los comentarios de la Edad Media, falta una explicación de Isaías 53. En su lugar, se encuentra, entre paréntesis, la observación de que aquí fue suprimido un texto. Este silencio dice más que muchas palabras.

 

Risto Santola, describe en su libro como su único hijo, de solamente siete años, estaba agonizando en un hospital en Jerusalén. Él sabía que iba a morir. Y entonces escribe: “En ese tiempo nos visitó uno de mis colegas de la universidad, un judío, en el hospital. Él sabía de nuestra simpatía por los judíos y me instó que me convirtiera al judaísmo juntamente con mi hijito de siete años. Este profesor de lingüística tenía las mejores intenciones. Pero le dije que no teníamos ninguna razón para hacer eso, puesto que según creíamos, Jesucristo había cumplido la Ley y Él era el Hijo de Dios. Le expliqué que yo creía esto y que también mi hijo lo creía.

– ¡Pero Dios no tiene hijo! – protestó mi amigo y sacó una Biblia de su cartera – Muéstrame dónde dice eso.

En silencio hice una oración, pues este hombre lo tomaba muy en serio y no se contentaría con una respuesta superficial. En algún lugar en mi subconciencia me vino un versículo del cual no me acordaba que lo conocía.

– Lee Proverbios 30:4 – le dije, y él leyó: “¿Quién subió al cielo, y descendió?… ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?’

– Esto hay que interpretarlo bien – respondió mi amigo – No se puede tomar literalmente.

Le pedí que siguiera leyendo:“Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso.”Risto Santola concluye: “De alguna manera pareció que estas palabras hubieran dado en el blanco.”

Muchos de los escritos post-bíblicos en el judaísmo, ante todo el Talmud, son para los judíos religiosos no solamente exégesis y explicación del texto bíblico, sino que los estiman incluso superiores a la Biblia. Por eso, deben ser reconocidos claramente como añadiduras a la Palabra de Dios. Y lo que esto significa, lo dice muy claramente el pasaje del libro de Proverbios que acabamos de citar (en los vs. 5 y 6).

Cuando la gente me pregunta: 

– ¿Cuál es la mejor manera de orar por Israel? – siempre les digo: 

– Oren que la gente en Israel lea su Biblia, el Antiguo Testamento, y lo tomen en serio, pues allí encontrarán a su Mesías.

En la historia del hombre rico y del pobre Lázaro, llegado al lugar de tormentos, en el Hades, el rico se da cuenta de que algo anduvo mal en su vida. Cuando le pide a Abraham que se le advierta a sus hermanos que todavía viven, éste le reponde en Lucas 16:29:“A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos”. Realmente es suficiente la Palabra que nos fue dada por Dios en las Santas Escrituras, y su mensaje contiene un gran desafío. ¿Qué hacemos con este mensaje? Esta pregunta no es solamente para el pueblo de Israel, que fue el primero en recibir el mensaje. En Jesucristo, el Mesías, esta pregunta es hecha a todos los hombres. Los errores que Israel cometió en su historia y también en el presente, no deberían ser para nosotros una ocasión para juzgarlo. Sino que tienen que servirnos de advertencia para que no sucumbamos en las mismas equivocaciones.

Analicemos ahora el cumplimiento literal de todas las promesas mesiánicas hechas a Israel. La Biblia no solamente habla del regreso del pueblo de Israel a su tierra, como en Ezequiel 36:24, sino, como vemos en los versículos siguientes, del 25 al 27, se trata de mucho más:“Esparciré sobre vosotros agua limpia… Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros… Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu”. Por eso, la renovación nacional en la tierra de los padres, solamente fue el principio del propósito de Dios para con Su pueblo elegido. La reunión de los judíos en la tierra de sus antepasados fue un proceso traumático, que los llevó por los horrores del Holocausto y costó la vida a seis millones de integrantes de este pueblo. Pero la Biblia no solamente habla de un regreso al país, sino también de una renovación espiritual. Este proceso será desencadenado por los apuros de un tiempo muy difícil, del cual Jesús, en Mt. 24:21, dijo:“porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”.

También los sabios judíos, a pesar de sus tentativas de reinterpretación, siempre han considerado la época anterior a la venida del Mesías como el tiempo más terrible que vendría sobre Isael y sobre el mundo entero. Sin embargo, justamente este tiempo de tribulación llevará al pueblo judío a llegar a ser de bendición para el mundo entero, tomando por fin el rol para el cual Dios lo designó desde el principio. Con esto, todas las promesas que Dios le dio a Su pueblo encontrarán su cumplimiento literal, tal como lo dijo Jesús en Mt. 24:35: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.

ENLACES RELACIONADOS

La esperanza de Israel en su Mesías (1 de 3)

La esperanza de Israel en su Mesías (2 de 3)

Título: La esperanza de Israel en su Mesías

Autor: Fredi Winkler
PE1407

Como un hilo conductor, la esperanza de la venida de un Salvador se puede seguir a través de toda la Biblia, el libro que Dios le ha dado a la humanidad por medio del pueblo de Israel. Aunque esta esperanza del Mesías fue dada en primer lugar al pueblo elegido, según el testimonio de las Escrituras, le pertenece a toda la humanidad


DESCARGARLO PARA TENER O COMPARTIR CON OTROS: pe1407.mp3




Queridos amigos, quiero saludarles e invitarles a hacer un breve repaso de lo que veníamos tratando en el programa anterior.

Analizamos el punto de vista sionista en cuanto a la época mesiánica. Y vimos que el sionismo, un movimiento del pueblo judío que proclama el regreso de los judíos al país de los padres, reinvindicó para sí ciertos aspectos de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento. Y que muchos padres del sionismo, destacándose entre ellos Asher Ginsburg, creían en una época mesiánica, pero no en un Mesías personal. Creían tener el llamado de traer al mundo la época mesiánica a través de una ideología, como el socialismo, o incluso el comunismo. Recordamos también que David Ben Gurión, como flamante Primer Ministro del nuevo Estado de Israel, dijo: “Nosotros traeremos al mundo la época mesiánica a través de nuestros altos ideales como también por medio de la educación y de la ciencia.” Pero, los socialistas en Israel tuvieron que reconocer que este sueño no se cumplió y tampoco se hará realidad. Pues al fin y al cabo, todas las ideologías para mejorar al mundo, fracasan por las debilidades humanas creadas por el pecado y la desobediencia contra Dios. La vida diaria en Israel muestra claramente que las condiciones mesiánicas no pueden ser producidas por esfuerzos humanos y que el modelo de un “sionismo profético” fracasó en esta área.

Habíamos visto también que la visión sionista de una esperanza mesiánica sin Mesías personal, había sido la lógica consecuencia de las reinterpretaciones de las promesas mesiánicas de la Biblia por parte de los rabinos.

Y analizamos luego, entonces, esta transformación de la esperanza mesiánica en el judaísmo. Dijimos que cuando la fe en Jesucristo como el Redentor anunciado en el Antiguo Testamento se extendió mundialmente, el rechazo histórico de Jesús como Mesías ya no podía sostenerse y requería de los rabinos una nueva interpretación de las profecías mesiánicas relevantes.

Veamos ahora como Risto Santola, un teólogo finlandés, con base en los escritos judíos, demuestra en su excelente libro titulado “El Mesías en el Antiguo Testamento”, que originalmente los judíos – al igual que los cristianos – interpretaban como mesiánicos los pasajes que hablan del Mesías. En los “Targumim”, las traducciones del Antiguo Testamento al arameo, que se cuentan entre los más viejos escritos judíos, los comentarios interpretan los pasajes mesiánicos claramente como tales. Sin embargo, en escritos posteriores como el Talmud, como reacción a la dogmática cristiana, los textos reciben una interpretación cada vez más divergente. Este cambio de interpretación de los pasajes bíblicos relevantes, iniciado por los rabinos, abrió la puerta a una interpretación no literal de las Escrituras. Y las consecuencias más trágicas las produjo un dogma de Moisés Maimónides, un rabino altamente respetado en el judaísmo. Este erudito, que vivió en la Edad Media, decía que el Mesías era un hombre como cualquier otro, y no era de origen divino, como los cristianos creían de Jesús.

En el movimiento sionista moderno y secular, este cambio de interpretación de las promesas mesiánicas llevó a la idea de que la Biblia no hablaría de un Mesías personal, sino solamente de una época “mesiánica”. El portavoz de estos cambios fue Josef Klausner, que tuvo mucha influencia entre los judíos de origen europeo. Con una “autoridad” como Klausner, el movimiento del sionismo secular incluso pudo interpretarse a sí mismo como el cumplimiento de las promesas de la Biblia. Si bien es verdad que el movimiento sionista se equivocaba en este punto, Dios en Su Plan usó también a los sionistas seculares, pues por el regreso del pueblo de Israel, Él llevó a cabo Sus intenciones.

Sin embargo, vemos que con el regreso del pueblo judío a la tierra de los padres y la reconstrucción del país, las promesas mesiánicas todavía no se han cumplido completamente. Sino que estos acontecimientos son solamente el comienzo de los grandiosos sucesos que la Biblia menciona en relación con la segunda venida del Mesías. También el problema palestino, aparentemente insolucionable, recuerda diariamente a Israel que la época mesiánica todavía no ha llegado.

Los israelíes se preguntan cada vez más: – ¿Será que el regreso de los judíos a su tierra ha sido todo? ¿O tiene Dios aún otros planes con nosotros? ¿Qué dice la Biblia al respecto? La situación actual, con las muchas preguntas abiertas, y justamente también la última guerra contra el Líbano, los disturbios en Gaza, el futuro inseguro de Judea y Samaria, sin duda alguna es un campo fértil para todo tipo de ideologías y ofertas de “salvación” tanto en el área política como religiosa.

Una de las ideas que han surgido es que el Mesías es un hombre como cualquier otro. Esta tesis del Rabí Moisés Maimónides abrió la puerta para una larga fila de falsas figuras mesiánicas. Aunque es verdad que Maimónides puso tres condiciones que facilitarían el reconocer al verdadero Mesías. En primer lugar, él haría volver a Israel a su tierra. En segundo lugar, traería la paz, y en tercer lugar, reconstruiría el Templo. A pesar de esto, en el transcurso de los siglos, diferentes judíos pretendieron ser el Mesías, a pesar de no cumplir con estas condiciones. Sin embargo, cada judío religioso anhela estas tres cosas, aunque como candidato mesiánico simplemente todavía no lo haya logrado. La última figura mesiánica en el judaísmo fue, probablemente, el Rabí Menajem Mendel Schneerson del movimiento jasídico de Lubavitch. A pesar de que falleció hace algunos años, sus adeptos todavía lo veneran como „el Mesías”. La razón para esto es una profecía de su famoso antepasado, el fundador de la dinastía rabínica de la cual descendía. Éste predijo que en la séptima generación después de él vendría el Mesías. El Rabí Schneerson pertenecía a esta generación anunciada por la profecía. Y como no tenía descendientes a los cuales se podría haber podido trasladar la esperanza del Mesías, con gran pesar sus adeptos creen que su Rabí venerado resucitará en su momento de los muertos, aunque no lo afirman públicamente. Lo asombroso es que ahora – y sólo porque sirve a su causa – de repente creen en un Mesías que resucitará. Aunque en este caso se trata, como lo enseñaba Maimónides, solamente de un ser humano – contrariamente a Jesús, que sí vino en forma de hombre, pero según lo enseña el Nuevo Testamento también era el Hijo de Dios.

En Israel, al borde de las calles, una y otra vez se pueden ver grandes pancartas con la foto de Schneerson, que llevan la inscripción: “Bienvenido el Rey, el Mesías”.

Cuando vemos estas aberraciones, nos preguntamos: ¿Cómo es posible? Y la respuesta es: Porque no se le hizo caso a la Palabra de Dios.

ENLACES RELACIONADOS

LA ESPERANZA DE ISRAEL EN SU MESÍAS (1 DE 3)

La esperanza de Israel en su Mesías (1 de 3)

Título: La esperanza de Israel en su Mesías

Autor: Fredi Winkler
PE1406

Como un hilo conductor, la esperanza de la venida de un Salvador se puede seguir a través de toda la Biblia, el libro que Dios le ha dado a la humanidad por medio del pueblo de Israel. Aunque esta esperanza del Mesías fue dada en primer lugar al pueblo elegido, según el testimonio de las Escrituras, le pertenece a toda la humanidad.


DESCARGARLO APRA TENER O COMPARTIR CON OTROS:  pe1406.mp3




Estimados amigos , quiero compartir con ustedes hoy el mensaje de Fredi Winkler: „La Esperanza de Israel en su Mesías”.

Es importante saber que esta esperanza no surgió recién con el nacimiento del pueblo judío, sino ya al principio de la historia de la humanidad, cuando Adán y Eva cayeron en pecado por la astucia de la serpiente, y los hombres sufrieron una separación de Dios.

También debemos saber que es una esperanza universal. Sería una equivocación considerar la esperanza del Mesías como un asunto meramente judío, porque la Biblia ya habla de ella en relación con el primer pecado de Adán y Eva. En aquel entonces, Dios dijo a la serpiente, o sea a Satanás, lo que leemos en Gn. 3:15: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. Para llevar a cabo Su Plan de Salvación – ya mencionado en este versículo -, Dios se quiso valer de un pueblo intermediario, por el cual el Mesías prometido iba a venir a este mundo. Para esto eligió a Israel. Por esta razón hay una estrecha relación entre la elección de Israel y la salvación de la humanidad. A través de toda la Santa Escritura, como luces que se van encendiendo, aparecen profecías sobre el futuro Salvador, bajo diferentes nombres. En su bendición profética para sus hijos, el patriarca Jacob, padre del pueblo de Israel, en Gn. 49:10 le da al Mesías el misterioso nombre de “Siloh”: “No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos”.

Es interesante que en esta primera promesa mesiánica al pueblo de Israel recién nacido, también se mencionen los pueblos. Con esto, Dios mostró claramente desde el principio, por Su Espíritu, que esta esperanza también es para todas las naciones. Sin embargo, en el transcurso de la larga historia de Israel, la esperanza del Mesías fue considerada, en primer lugar, como la “esperanza de Israel”. Por eso, su carácter universal quedó oculto hasta la primera venida del Mesías, y siguió siendo un asunto poco claro a causa de la idea judía de una salvación meramente nacional. Más tarde, en el tercer capítulo de la carta a los Efesios, cap. 3, vers. 8 y 9, el apóstol Pablo incluso designó la esperanza de salvación para las naciones como un misterio hasta entonces oculto:“A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas”.

Cuando el cetro y el legislador fueron quitados de Judá. Es notable que en la primera promesa mesiánica a Israel, la palabra “hasta” hace alusión al tiempo de la venida de “Siloh”. El cetro y el legislador no serían quitados de Judá hasta que “Siloh” hubiera venido. Por esta razón, el destierro de Judá en Babilonia era por Su Espíritu limitado por Su Espíritu, pues de no ser así esta profecía acerca del Mesías no se podría haber cumplido. Los judíos tenían que volver y reconstruir también el Templo, para que las profecías acerca de la primera venida del Mesías pudieran cumplirse. Es asombroso que incluso durante el período del destierro, hubiera cierta autonomía en Judea, ya que los persas pusieron allí un gobernador judío. Tenemos como ejemplos notorios a Esdras y a Nehemías. De esta manera, el cetro permaneció en manos de Judá aún en esa terrible época, como Jacob lo había predicho en su bendición profética, pues “Siloh” todavía no había venido. Las circunstancias eran similares cuando los romanos pusieron su mano sobre Judea, en el año 62 antes de Cristo. Con los macabeos y luego con los herodianos, Judea y también Jerusalén, gozaron de cierta autonomía bajo la soberanía romana. Sin embargo, cuando los romanos destituyeron, en el año 6 después de Cristo, a Arquelao, hijo de Herodes, por mal desempeño de su cargo, y le dieron a Judea un gobernador romano, las competencias del Sanedrín, del Concilio judío, fueron cortadas.

El rabino Rahmon escribió en aquel entonces acerca de la nueva situación: “Cuando los miembros del Sanedrín se dieron cuenta que habían perdido el derecho de juzgar sobre muerte o vida, quedaron profundamente estremecidos. Pusieron cenizas sobre sus cabezas, se vistieron de sacos y clamaron: – ¡Ay de nosotros! El cetro de Judá nos es tomado, y el Mesías todavía no ha venido.” Esta cita comprueba que la pérdida de la autonomía suscitó nuevamente la pregunta por la venida del Mesías entre los judíos religiosos. Sin embargo, a más tardar con la destrucción de Jerusalén y del Templo, los judíos tendrían que haber reconocido que el Mesías ya debía haber venido, no solamente con base en la bendición profética del patriarca Jacob, sino también con base en la profecía de Daniel, del cap. 9, vers. 25 al 27.

Es muy llamativo que algunos sabios judíos – basándose en el Salmo 118:22-23 -, incluso admitieran la posibilidad de que el pueblo elegido no recibiera a su Mesías, ya que allí está escrito:“La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. De parte de Jehová es esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos.”Pues esto es lo que efectivamente pasó, y conocemos bien las consecuencias de esta decisión fatal. Es asombroso, también, que incluso el rechazo del Mesías haya sido predicho en la Biblia. Los versículos del Salmo 118 que acabamos de citar son muy reveladores. El ángulo (la piedra angular) aquí símbolo del Mesías, es desechado por los “edificadores”, y no por el pueblo entero; es decir, por el liderazgo religioso, que estaba encargado por Dios para construir Su Reino.

Es más: Luego, los líderes religiosos tuvieron incluso que reinterpretar los pasajes bíblicos relevantes, para impedir que el pueblo reconociera su verdadero significado. Porque como negaban la primera venida del Mesías y el completo y literal cumplimiento de las promesas divinas en la Persona de Jesucristo, tampoco podían interpretar literalmente todas las afirmaciones proféticas acerca de Su venida con poder y gran gloria para edificación de Su Reino. En el judaísmo, esto dio inicio a un proceso de reinterpretación de todas las promesas mesiánicas. Las consecuencias de estos cambios persisten hasta el día de hoy.

Veamos el punto de vista sionista en cuanto a la época mesiánica. El sionismo, un movimiento del pueblo judío que proclama el regreso de los judíos al país de los padres, reinvindicó para sí ciertos aspectos de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento. Muchos padres del sionismo, destacándose entre ellos Asher Ginsburg, creían en una época mesiánica, pero no en un Mesías personal. Creían tener el llamado de traer al mundo la época mesiánica a través de una ideología, como el socialismo, o incluso el comunismo. David Ben Gurión, como flamante Primer Ministro del nuevo Estado de Israel, dijo: “Nosotros traeremos al mundo la época mesiánica a través de nuestros altos ideales como también por medio de la educación y de la ciencia.” Pero mientras tanto, también los socialistas en Israel tuvieron que reconocer que este sueño no se cumplió y tampoco se hará realidad. Pues al fin y al cabo, todas las ideologías para mejorar al mundo, fracasan por las debilidades humanas creadas por el pecado y la desobediencia contra Dios. La vida diaria en Israel muestra claramente que las condiciones mesiánicas no pueden ser producidas por esfuerzos humanos y que el modelo de un “sionismo profético” fracasó en esta área.

Sin embargo, esta visión sionista de una esperanza mesiánica sin Mesías personal, fue la lógica consecuencia de las reinterpretaciones de las promesas mesiánicas de la Biblia por parte de los rabinos.

Analicemos, entonces, la transformación de la esperanza mesiánica en el judaísmo. Cuando la fe en Jesucristo como el Redentor anunciado en el Antiguo Testamento se extendió mundialmente, el rechazo histórico de Jesús como Mesías ya no podía sostenerse y requería de los rabinos una nueva interpretación de las profecías mesiánicas relevantes.

Bienaventuranzas

Título: Bienaventuranzas

Autor: Herman Hartwich
PE1405

Herman hartwich en esta ocasión nos entrega un programa que hace pensar! Comienza con un artículo dirigido a las iglesias y de ahí, comienza con un interesante estudio sobre las Bienaventuranzas.


DESCARGARLO PARA TENER O COMPARTIR CON OTROS:  pe1405.mp3




Qué tal mis amigos, deseo comenzar este programa compartiendo un artículo que encontré en cierto material cristiano. Titulado: la sociedad enferma: mucha gente pasa por frente a nuestros templos y viendo la cruz se pregunta encontraré en este lugar la ayuda que necesito para este problema? Pero, la mayoría de estos templos tienen las puertas cerradas. Por qué no abrirlas durante los días de semana y darle una función más útil? Además del evangelio nuestro salvador se ocupó de la salud de nuestros enfermos de la enseñanza de los niños, de todo necesitado y de todo desvalido si bien alguno se usan como casas de amistad utilizando las plantas edificadas dando lugar a consultorios médicos, guardería infantil, centro de consultas familiar, ayuda para adictos alas drogas, al alcoholismo, ayuda para el posible suicida etc. No debemos olvidar que nuestra sociedad está enferma. Y que como en los tiempos de nuestro Señor espera una respuesta de nuestras iglesias.

Algunos expresan que el mal de nuestra sociedad es moral otros dicen que es económico pero dónde más se manifiesta esta enfermedad de origen espiritual es en el padecimiento físico. Nuestros gobiernos se preocupan por las armas y luchan por el poder que por poder brindar una solución a esta necesidad es entonces que mucha gente quisiera ver a Jesucristo caminando con nuestra gente haciendo algo por ellos.

Solo lo vera cuando la iglesia se inserte en la comunidad tratando de solucionar alguno de los problemas de tanta gente enferma que mira hacia nuestros templos aguardando por una respuesta.

“Mis queridos amigos quisiera ahora remitirme al libro de Mateo 5 y voy a leer los versos a partir del 1 y viendo la multitud subió al monte (Jesucristo no?) y sentándose con sus discípulos y abriendo su boca les decía bienaventurados os pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran porque ellos recibirán consolación bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la Justicia porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados cuando por mi causa os vituperen y os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande en los cielos porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros .

Mis queridos amigos para la palabra bienaventurados en el griego es la palabra Macarios. Originalmente significaba grande y se refería ala prosperidad exterior y material. Se usaba para referirse a los Dioses paganos griegos benditos es en poder y dignidad en su poder para gozar de la vida sin límites morales. Los griegos consideraban que la dicha del hombre era una condición interior y que se basaba en el conocimiento en cambio, en el antiguo testamento dichoso es el hombre de fe en Dios. El que vive una vida santa pero todavía se medía esa vida mayormente en términos de prosperidad material, buena salud muchos hijos. Es decir en lo exterior. En el nuevo testamento, el hombre bienaventurado es el que confía en cristo como salvador se somete a él y le obedece como señor y procura una vida santa. La felicidad se manifiesta en una condición interior espiritual, una conciencia de paz de gozo de bienestar. Esta es la voluntad de Dios para los miembros de su reino en la tierra.

Es una condición que no depende de las circunstancias exteriores. No describe tanto lo que uno siente en su ser interior, sino en su estado de dicha desde el punto de vista de Dios. Tenga claro esto. No es lo que uno siente en su ser interior sino que es un estado de dicha desde el punto de vista de Dios. Se traduce el término Macarios con varios adjetivos en el castellano dichoso, feliz bienaventurado. Favorecido, bendito, afortunado, contento y quizá por ahí encontremos algún otro más. Pero acabamos de leer algunas de las bienaventuranzas. Y vamos a desglosarlas una por una en algunos minutos. Primeramente dice: bienaventurados los pobres en espíritu. Hay 3 términos que se usan para pobre pero éste aquí se refiere a la condición más desesperante la absoluta restitución se refiere al mendigo que requiere de la bondad de otros para su existencia. Uno que no tiene recursos propios. Jesús está describiendo al discípulo que reconoce en su corazón que no tiene recursos espirituales y méritos propios. Aparte de Cristo no hay nada, no se tiene nada y no se puede hacer nada.

En segundo lugar tenemos a Bienaventurados los que lloran. Íntimamente relacionado con el primero. Hay muchos motivos por los que llora la gente. Muchos lloran por temor por enojo por gozo por dolor por pérdidas materiales pero aquí es un motivo moral y espiritual. Un reconocimiento de su pecado y ofensa ante Dios. Dolor por su desobediencia y fracaso. Has llorado de esta forma delante de Dios? Los que lloran son los pobres en espíritu que han llegado a ser agudamente conciente de su propia falta de cumplir la voluntad del rey. Las lágrimas manifiestan un sincero arrepentimiento un sincero deseo de reconciliarse con su señor. En tercer lugar tenemos felices o bienaventurados los mansos. Esto describe el carácter suave y apacible dócil, dulce benévolo considerado y modesto en hebreo dulce y manso provienen de la misma raíz. Manso nos habla de humildad ausencia de pretensión y disponibilidad a sufrir ofensas sin reaccionar. El discípulo manso es el que aprende de… se somete a… y obedece a su rey. Lo vuelvo a repetir, para que te quede claro mi amigo mi amiga. El discípulo manso es el que aprende de… (de Jesucristo) se somete a… (a Jesucristo) y obedece a Jesucristo.

En cuarto lugar tenemos bienaventurados los que tienen hambre y sed de Justicia. El hambre y la sed son dos condiciones trágicas para un número creciente de personas en el mundo. Es impresionante. Ojala tuviéramos más conciencia de la gente que se está muriendo de hambre y de sed. Pero saben que desde el punto de vista médico, el hambre y la sed son señales de vida y salud. Son términos que expresan aquí en la bienaventurada una conciencia de aguda necesidad de algo esencial para la vida. Tienes hambre y sed de la justicia divina de la justicia de Dios?

En quinto lugar dice bienaventurados los misericordiosos. Este es el atributo de Dios que más se menciona en la Biblia. El término describe el carácter de una persona que es altamente sensible a las necesidades de otros y se identifica con ellos y responde con los recursos a su alcance para aliviar y satisfacer las necesidades de su prójimo. En caso de ofensa inclusive describe la disposición a perdonar cuánto nos gusta la misericordia de Dios. Pero qué tal de nuestra misericordia hacia nuestros semejantes? En Sexto lugar dice: bienaventurados los de limpio corazón. Jesús establece una condición moral para tener una visión espiritual el corazón es el asiento del pensamiento y motivos mente y emociones. El énfasis en la condición del corazón está en contraste con el concepto farisaico. La purea del corazón no es el estado natural del hombre. Es distintivamente una virtud cristiana. El término limpio significa, no mezclado. No adulterado. La pureza del corazón es desear una sola cosa. Porque Jesús mismo nos enseño que no se puede servir a dos señores. Lo cual resultaría en motivo y en lealtades mezclados y en un corazón contaminado. La pureza de corazón es poder concentrar todo el ser en Dios. En 7º lugar dice: bienaventurados los que hacen la paz.

El mundo considera esencialmente ausencia de conflicto es decir cuando no hay guerra la paz es más bien mis queridos amigos, armonía y tranquilidad en el corazón para con Dios y para con lso semejantes. El saludo Judío Shalom significa paz y es la expresión de un deseo por las bendiciones de Dios. Sobre todas las personas. Dios es conocido como el Dios de paz. Jesús es el príncipe de Paz. Y en su venida al mundo significaba la paz para los hombres de buena voluntad. Dios toma la iniciativa para hacer la paz. Los que nos hemos reconciliado con Dios nos convertimos en reconciliadores pacificadores. La recompensa es que serán reconocidos los que son hijos de Dios pues demostramos el carácter y la misión de Dios. Y finalmente bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia. Pareciera que los discípulos debiéramos ser felicitados por nuestro aporte al bienestar social y moral de la humanidad sin embargo gran parte de la historia del cristianismo ha sido todo lo contrario.

Jesús advierte el costo de seguirlo pero dice: son dichosos. La razón para esta dicha es triple porque el reino nos pertenece, porque tendremos una recompensa grande en los cielos y también porque formamos parte de una gran compañía de profetas que fueron perseguidos. Finalmente me despido de ustedes diciendo lo siguiente: la persecución purifica a la Iglesia fortalece el testimonio y produce un crecimiento en el pueblo de Dios. Que Dios te bendiga.

Jesús tiene compasion de ti

Título: Jesús tiene compasión de ti.

Autor: Herman Hartwich
  PE1404

Jesús tiene compasión de ti! Si! Es una gran realidad… Descubre junto a Herman Hartwich en tres ideas cómo es que Jesús se compadece de tu situación y no solo eso, cómo es que él se propone a ayudarte a salir de esa situación en la que te encuentras.


DESCARGARLO PARA TENER O COMPARTIR CON OTROS:pe1404.mp3




Qué tal mis amigos en esta oportunidad siempre junto a ustedes a través de las ondas amigas de su emisora por la que está escuchando este programa quisiera invitarle a leer en el evangelio de Mateo capítulo 9 versos 37 y 38. Dice así la palabra de Dios. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: a la verdad la mies es mucha más los obreros pocos rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. ¿Por qué dijo Jesús esto? Estaba mirando un campo de cebada de trigo o de avena o de cualquier otro cultivo? No! Estaba mirando Gente. Si mis amigos, estaba mirando gente sufriente víctima de sus propios errores víctimas de las malas enseñanzas que recibieron en la vida, productos del alejamiento de los valores y principios de Dios. Basta solo con algunos momentos el ponerme a reflexionar y son demasiadas historias que tengo en mi mente historias de vidas y vaya qué historias.

Historias de vidas desechas. Que no saben para dónde agarrar. Que piensan que la única solución es o entregarse a la corriente de este mundo de corrupción, a esta rosca y seguir girando hasta acabarse todo o quitarse la vida, o en último caso terminar en un loquero. Como lo decimos comúnmente. Y vaya si hay gente en esta condición! Vaya si hay gente y cada día más! Porque muy caro que se cobra el diario y todo por qué? Y todo por qué? Sencillamente porque esas personas están descarriadas están perdidas están enfermas, heridas, in capaces de salir adelante solas. Mi querido amigo, mi querida amiga que me estás escuchando en esta hora es posible que te encuentres en este estado descarriado pedido, enfermo, lastimado, incapaz de salir solo adelante. La ética popular tiene su cuna en los estoicos que pensaban que el hombre debía procurarse hacerse como Dios y no tener preocupación alguna ni cuidado. Si un hombre quiere vivir en paz debe abstenerse de todo sentimiento, de toda emoción de todo lo que altere la tranquilidad y el ánimo.

Epíteto escribe de cómo debemos enseñarnos y adiestrarnos en no preocuparnos cuando perdamos algo. Este debe ser nuestro estudio decía él. De la mañana a la noche. Comenzando por las cosas más insignificantes como un vaso de barro y prosiguiendo por los que van siendo así una vestidura, y perro un estado hasta llegar a ti mismo tu cuerpo, las partes de tu cuerpo. Tus hijos, tu esposa, y a tus hermanos, perder algo decía, ver morir a tus seres queridos y decir no importa, no me preocupa. El pensamiento religioso pagano creía en un Dios cuya esencia era ser incapaz de sentir piedad. La ética pagana enseñaba a aspirar a una clase de vida a la que al final toda piedad y compasión se hubieran desvanecido. La idea de un Dios compasivo y una vida cuya la fuerza motriz es el amor piadosa solamente pudo haber venido a semejante mundo por vía de una nueva revelación. Nosotros como cristianos creemos que Dios es amor y que la vida cristiana es amor y haremos bien en no olvidar. Que ni una cosa ni la otra hubiéramos conocido sin la revelación de Jesucristo. De quien tan maravillosamente se dice: que sentía compasión. Vamos a una espacio musical mientras que aquellos que tienen Biblia pueden buscar mateo capítulo 9 versículos 35 y 36.

Dice Así la palabra de Dios: Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Tuvo compasión de ellas porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Quiero llamar vuestra atención a este relato del evangelista Mateo. A la palabra compasión Jesús tuvo compasión. La compasión si buscamos en el diccionario es una emoción que conmueve lo más recóndito del hombre. Todas las entrañas se sacuden.

Sí mis queridos amigos, Jesús tenía y tiene compasión. Si vamos al evangelio vemos que Jesús tenía compasión de todas las situaciones y ninguna de ellas escapa al amor y a la compasión de Jesucristo. En primer lugar vamos a ver 3 áreas. Jesús se compadecía del abandono espiritual de la gente. Dice que estaban como ovejas sin pastor. Desorientadas, van a cualquier lado creen cualquier cosa. Cualquier superstición, cualquier cosa ilógica. Pero que en su ignorancia de los verdaderos valores, la gente los cree y los practica supersticiosamente con la esperanza de mejorar. Hace esto o aquello te dicen tus amigos, tu familia, te va a dar suerte, de va a mejorar, vas a salir adelante, mira pruébalo si bien no te hace mal no te va a hacer. Cuántas sugestiones de parte de este mundo de parte de aún del propio Satanás. Los religiosos ven a este tipo de gente como lo veían en aquella época los fariseos veían a esta gente a la cual Jesús veía con compasión ellos los veían como reos listos para eliminar.

Para sacarlos de la sociedad. Lo mandan al infierno. Días pasados leía unos artículos acerca de las limpiezas que se hacen en las grandes ciudades. En vez de tener compasión por los chicos de las calles, por los ancianos, por los desposeídos. No, hay que eliminarlos, los crímenes de los niños de la calle de gente mayor de la calle es algo impresionante. Así actuaban los religiosos del tiempo de Jesús. Veían a la gente pobre, a la gente descarriada y ocupada de su vida espiritual como gente pronta para poder eliminar. Pero Jesús los ve como gente pronta para salvar. En vez de perdidos para condenar, para enviar al infierno. Jesús mismo dijo: yo no he venido para perder las almas sino a ganarlas. En segundo lugar, Jesús se compadecía del hambre y del dolor de la gente. Cuántos en este momento en nuestra sociedad pueden realmente mirar a Jesús y sentir que Jesús se compadece de su estado. El triste espectáculo de gentes hambrientas gente cansada, enfermos clamando, marginados llamando su atención.

Triste panorama que se repite hoy. Tal cual. Jesús nunca se mostró indiferente ante la necesidad de la gente en su ministerio terrenal pero quiero decirte querido amigo mi querida amiga que tampoco hoy Jesús es indiferente. Por eso estamos aquí compartiéndote el mensaje del evangelio. La buena noticia. Para los enfermos, para los ciegos, para los que están esclavos sometidos al diablo y para los pobres les es anunciado el reino de Dios. Jesús se compadece de tu necesidad. En tercer lugar, Jesús se compadece de las aflicciones de la gente: pobreza dolor angustia, desempleo, vicios, drogas. Prostitución abortos, violaciones enfermedades peligrosas. Hogares destruidos. Sueños rotos, tráfico de niños. Trata de blancas y mucho más se resumen en la palabra angustia. Yo quiero remitirme al relato del evangelista Lucas. Cuando Jesús allí hablando en aquellos momentos antes de ofrecer su vida en rescate por la humanidad. Él dijo que en los tiempos finales las características de la gente serían de angustia y de confusión y vaya que se está cumpliendo esta palabra de Jesús. Él ya lo veía hace 2000 años, el estado de angustia y de confusión de la gente por el temor de las cosas que han de venir. Pero mi querido amigo en medio de la angustia y del temor que tu estás viviendo en este momento, aquí está él. Aquí está Jesucristo, delante de ti a tu lado está teniendo compasión de ti. Y cómo lo sabemos? El Dios su vida por ti en la cruz del calvario. Pagó el precio del rescate de tu vida, él quiere librarte de tu angustia y de tu temor.

La Biblia nos habla de que él vino a librarnos de la angustia y del temor de la muerte a todos aquellos que estábamos sujetos a la servidumbre por el temor de la muerte que es el postrer enemigo. Entrégale tu vida a Jesucristo y vas a ver cómo va a cambiar. ÉL tiene compasión de ti acepta su amor, acepta su perdón y su restauración.